{"id":64540,"date":"2024-01-30T10:18:18","date_gmt":"2024-01-30T14:18:18","guid":{"rendered":"https:\/\/elsurti.com\/?post_type=reportaje&#038;p=64540"},"modified":"2024-01-31T15:06:25","modified_gmt":"2024-01-31T19:06:25","slug":"criadazgo-la-explotacion-infantil-atrapada-entre-las-paredes-del-silencio","status":"publish","type":"reportaje","link":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/reportaje\/2024\/01\/26\/criadazgo-la-explotacion-infantil-atrapada-entre-las-paredes-del-silencio\/","title":{"rendered":"Criadazgo: la explotaci\u00f3n infantil atrapada entre las paredes del silencio"},"content":{"rendered":"<p><em>Esta historia fue apoyada por el Centro Pulitzer.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Las tres letras del nombre de mi abuela Ida conten\u00edan todos los significados del mundo. Se mov\u00eda en tiempo presente, con su ingenio caracter\u00edstico, su inmensa devoci\u00f3n a la Virgen y a las se\u00f1ales, su mano verde, su amor por todo lo vivo. En su historia hab\u00eda cicatrices del exilio, marcas de los muchos giros pol\u00edticos del Paraguay. Pero aquella <em>voz tan dulce como el agua\u00ed<\/em> guardaba el pasado en un cofre de dif\u00edcil acceso. Sobre todo en lo referente a sus primeros a\u00f1os, te\u00f1idos por la muerte de su madre y el trayecto de Ybytym\u00ed a la casa asuncena de una t\u00eda, donde vivi\u00f3 junto a sus hermanas. Entre especulaciones y testimonios de familiares a modo de rompecabezas, aparecen dos dudas: \u00bfqu\u00e9 encerraba su silencio?; y, \u00bfhubo encierro en el silencio?<\/p>\n\n\n\n<p>El pa\u00eds cuenta con una larga tradici\u00f3n de ni\u00f1eces desplazadas y vulneradas. Una de las formas que toma la opresi\u00f3n es el <em>criadazgo<\/em>. Es decir, el acogimiento de ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes de bajos recursos por parte de familias sustitutas (con relaci\u00f3n sangu\u00ednea o no), bajo una promesa de alimento y educaci\u00f3n, generalmente encubridora de una serie de vejaciones que comienzan con la explotaci\u00f3n laboral dom\u00e9stica no remunerada. Esto ocurre sin guardia judicial ni intervenci\u00f3n institucional. Seg\u00fan un an\u00e1lisis de la l\u00ednea de Fonoayuda 147 del Ministerio de Ni\u00f1ez y Adolescencia, entre 2014 y 2016, el 76% de las afectadas eran ni\u00f1as y adolescentes mujeres. La costumbre \u2013de conceptualizaci\u00f3n compleja, debatida y cambiante\u2013 se remonta a la conquista y contin\u00faa hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1n extendida es esta pr\u00e1ctica? El \u00faltimo n\u00famero oficial se public\u00f3 en 2011, a partir de la Encuesta Nacional de Actividades de Ni\u00f1os, Ni\u00f1as y Adolescentes. El informe, realizado por el Instituto Nacional de Estad\u00edstica (INE), con ayuda de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo, midi\u00f3 la magnitud y caracter\u00edsticas del trabajo infantil y adolescente. Se estim\u00f3 que al menos 46.993 infantes y adolescentes paraguayos de entre 5 y 17 a\u00f1os (2,5% del total de esa poblaci\u00f3n) se encontraban en situaci\u00f3n de criadazgo. La cifra, indican los especialistas, debe ser actualizada y metodol\u00f3gicamente revisada. Tambi\u00e9n los contornos de la problem\u00e1tica: la Comisi\u00f3n Nacional para la Prevenci\u00f3n y Erradicaci\u00f3n del Trabajo Infantil y la Protecci\u00f3n del Trabajo de los y las Adolescentes (Conaeti) contin\u00faa trabajando en una definici\u00f3n que responda a su desarrollo actual.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>El valor de la primera persona<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>\u201cMe levantaba a las cinco de la ma\u00f1ana, porque ten\u00eda que dejar todo preparado para los se\u00f1ores\u201d, recuerda Tina Alvarenga. Activista por los derechos de las mujeres ind\u00edgenas, docente, experta en proyectos comunitarios y cooperaci\u00f3n internacional, es una de las voces m\u00e1s autorizadas del tema. Con nueve a\u00f1os, entr\u00f3 a una casa como \u201ccriadita\u201d \u2013as\u00ed se refer\u00eda frente a ella su patrona\u2013. Ya adulta, dentro de la ONG Global Infancia, convirti\u00f3 su vivencia en militancia pionera.<\/p>\n\n\n\n<p>Tina y sus compa\u00f1eros identificaron que el criadazgo constitu\u00eda un tab\u00fa; una cuesti\u00f3n relegada al \u00e1mbito privado, que deb\u00eda hacerse p\u00fablica. Segu\u00edan, inopinadamente, el lema que motiv\u00f3 a tantas feministas: lo personal es pol\u00edtico. De forma artesanal, fueron buscando experiencias personales para encontrar denominadores comunes. Luego, de la mano de reconocidas escritoras, tradujeron las entrevistas en relatos literarios para concientizar. Cuando la reconocida autora Rene\u00e9 Ferrer recibi\u00f3 las transcripciones con la indicaci\u00f3n de que pod\u00eda aportar su propia pluma, respondi\u00f3: \u201cEsto sobrepasa mi imaginaci\u00f3n\u201d. Los testimonios ficcionados fueron compilados en el libro <em>Criadas hasta cu\u00e1ndo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La mirada desde los derechos de los ni\u00f1os y las ni\u00f1as<del>,<\/del> llev\u00f3 a Global Infancia a cuestionar las palabras que utilizaban. La identidad de los afectados, sus destinos, no deb\u00edan reducirse a su condici\u00f3n de \u201ccriaditos\u201d y \u201ccriaditas\u201d. As\u00ed, empezaron a hablar de personas \u201cen situaci\u00f3n de criadazgo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda quedaba responder qu\u00e9 distingu\u00eda a esta modalidad del trabajo infantil a secas. El aislamiento era un drama que atravesaba todos los testimonios, incluido el de Tina. \u201cYo estaba a cuarenta minutos de mi familia, solo ten\u00eda que tomarme un \u00f3mnibus, pero no me dejaban ir\u201d, relata. El factor de la distancia siempre aparec\u00eda: de forma f\u00edsica, en la mayor\u00eda de los casos, pero tambi\u00e9n emocional, afectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Las involucradas en la investigaci\u00f3n fueron notando otras caracter\u00edsticas. Primero, el car\u00e1cter adultoc\u00e9ntrico del fen\u00f3meno \u2013como espejo de un rasgo social\u2013: los ni\u00f1os no ten\u00edan voz, ni participaci\u00f3n en la decisi\u00f3n de los adultos. A diferencia de las empleadas dom\u00e9sticas \u2013Tina lo vio, ya que su hermana trabaj\u00f3 durante un tiempo en aquella misma casa\u2013, las criadas no recib\u00edan salarios, no decid\u00edan cu\u00e1ndo salir, no ten\u00edan descanso y sol\u00edan ser sustancialmente menores.<\/p>\n\n\n\n<p>Aparec\u00edan el racismo, la discriminaci\u00f3n y las diferencias de clase. \u201cAdem\u00e1s, con la criadita hay una diferencia en el discurso. Se dice \u2018es como mi hija\u2019, muchas veces se le permite acceso a la habitaci\u00f3n principal, aunque la diferencia con los hijos biol\u00f3gicos es abismal\u201d, evoca Tina, quien deb\u00eda cuidar de otros ni\u00f1os de la familia, pese a que ten\u00edan una edad similar.<\/p>\n\n\n\n<p>La tarea de concientizaci\u00f3n de Global Infancia estuvo dirigida desde un principio a impactar en las pol\u00edticas p\u00fablicas. Adem\u00e1s de repartir los materiales entre personas cercanas al poder, una de las primeras actividades fue realizar talleres en escuelas. Entonces descubrieron algo: entre las propias educadoras, hab\u00eda quienes ten\u00edan criaditas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfCasos \u201cexitosos\u201d?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>En 2021, Sadys Maldonado, trabajadora social de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Asunci\u00f3n, se recibi\u00f3 con una tesis sobre la implicancia del criadazgo en la vida de hombres y mujeres adultos. Era el primer trabajo integrador cualitativo sobre el tema en toda la carrera y su primera tutora quiso descartar el proyecto, ya que no ve\u00eda all\u00ed algo que estuviera mal.<\/p>\n\n\n\n<p>Junto a una compa\u00f1era, conversaron con doce excriados. A la mayor\u00eda le costaba explayarse sobre su pasado. Sadys identificaba un trauma persistente; un \u201csesgo de sumisi\u00f3n\u201d que los llevaba a justificar actos de violencia padecidos. Una mujer le transmiti\u00f3 que debi\u00f3 huir cuando el jefe de hogar intent\u00f3 violarla y la se\u00f1ora la culp\u00f3 a ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Amanecer entre las 4 y las 5 de la ma\u00f1ana y la utilizaci\u00f3n de productos qu\u00edmicos para la limpieza, perjudiciales para ni\u00f1os y ni\u00f1as, conformaban algunos de los factores recurrentes. Entre todos, hubo un solo \u201ccaso exitoso\u201d: un hombre que mantiene, hoy en d\u00eda, relaci\u00f3n con la se\u00f1ora que lo alberg\u00f3, a quien llama \u201cmam\u00e1\u201d. Sin embargo, durante su infancia, aunque pudo estudiar y no recibi\u00f3 castigos f\u00edsicos, no escap\u00f3 al marco de la explotaci\u00f3n dom\u00e9stica.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 ocurre esto en Paraguay?, se pregunta la trabajadora social. Esboza hip\u00f3tesis: por la sobrepoblaci\u00f3n de pobreza y desigualdades, por cierta tradici\u00f3n autoritaria, por la reclusi\u00f3n que imponen las familias receptoras (una de las entrevistadas pod\u00eda ver a su familia, pero bajo estrictas condiciones de supervisi\u00f3n y acallamiento) y el aprovechamiento de mano de obra gratuita.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfQu\u00e9 dice la ley?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Aunque en Paraguay no existe legislaci\u00f3n espec\u00edfica en torno al criadazgo (s\u00ed hay un proyecto), el pa\u00eds adhiere a diversos acuerdos internacionales como la Convenci\u00f3n de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Ni\u00f1o. Adem\u00e1s, en 2001, se estableci\u00f3 el C\u00f3digo de la Ni\u00f1ez y la Adolescencia; existe una Estrategia Nacional de Prevenci\u00f3n del Trabajo Infantil y Protecci\u00f3n del Trabajo Adolescente; y se cuenta con una Sistema Nacional de Protecci\u00f3n y Promoci\u00f3n Integral de la Ni\u00f1ez y la Adolescencia. En 2020, se sum\u00f3 la ley que estipula que el Estado deber\u00e1 proporcionar amparo a ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes cuyo cuidado no est\u00e9 garantizado.<\/p>\n\n\n\n<p>De todas formas, los especialistas alertan que los progresos jur\u00eddicos y la adhesi\u00f3n a la regulaci\u00f3n internacional no se traduce en pol\u00edticas p\u00fablicas, servicios suficientes (por ejemplo, para los menores que necesitan acogimiento), coordinaci\u00f3n de los distintos sectores, ni financiamiento. En 2022, sin ir m\u00e1s lejos, el 85% de las Consejer\u00edas Municipales por los Derechos del Ni\u00f1o, la Ni\u00f1a y el Adolescente (Codeni) carec\u00eda de presupuesto propio.<\/p>\n\n\n\n<p>Agencias de derechos humanos de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas han pedido al gobierno paraguayo que intensifique sus esfuerzos para combatir esta pr\u00e1ctica y que sea tipificada como delito.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2005, a trav\u00e9s de la ley N\u00b0 1657\/01, Paraguay ratific\u00f3 el Convenio 182 de la OIT respecto a \u201clas peores formas del trabajo infantil\u201d y aprob\u00f3 un listado de 26 actividades que, por su naturaleza o las condiciones en que se realizan, ponen en grave riesgo la salud f\u00edsica, mental, social o moral de ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes, interfieren con su escolarizaci\u00f3n o le exigen combinar largas jornadas de trabajo con su actividad educativa. El criadazgo se ubicaba en el puesto 22.<\/p>\n\n\n\n<p>La elaboraci\u00f3n fue realizada por la Conaeti, en base a una amplia consulta que involucr\u00f3 a trabajadores, empresarios, profesionales de la salud, especialistas de la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud y actores comunitarios a nivel nacional. As\u00ed, se estableci\u00f3, una vez m\u00e1s, \u201cel compromiso del Estado de tutelar\u201d el bienestar integral de menores y adolescentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Mike Kaye es un activista contra toda forma de esclavitud y explotaci\u00f3n. Fue Oficial de Pol\u00edticas para el Comit\u00e9 de Derechos Humanos de Am\u00e9rica Central, trabaj\u00f3 en conflictos civiles y con refugiados. Cuando formaba parte de Anti-Slavery International, redact\u00f3 un informe sobre Paraguay.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl problema no es si hay est\u00e1ndares internacionales o incluso legislaci\u00f3n local\u201d, indica el especialista. \u201cEn \u00faltima instancia, tiene que ver con voluntad pol\u00edtica y los recursos. Si se busca prohibir el trabajo forzoso, se deben tomar los pasos adecuados para identificar d\u00f3nde est\u00e1 sucediendo, para castigar a quienes est\u00e1n desarrollando esas pr\u00e1cticas. Pero tambi\u00e9n hay que tomar medidas para prevenir que la gente se vuelva vulnerable a la esclavitud y ayudar a la rehabilitaci\u00f3n de las v\u00edctimas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En consonancia con lo expresado por quienes han pasado por la situaci\u00f3n de criadazgo, comprob\u00f3 que las poblaciones rurales e ind\u00edgenas son m\u00e1s susceptibles a pasar por el criadazgo y que \u201cel aislamiento es una predisponente fundamental\u201d. Sin control estatal e incomunicados, los ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes permanecen \u201capartados de las estructuras de soporte como la familia, los amigos\u201d. En resumen, \u201cno tienen hacia donde ir, a qui\u00e9n acudir para contar lo que les pasa, ya que viven con las mismas personas que los explotan\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Educar y reconocer, atacar el problema de ra\u00edz<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>An\u00edbal Cabrera Echeverr\u00eda, exdirector de la Coordinadora por los Derechos de la Infancia y la Adolescencia (CDIA) sabe de la importancia de la divulgaci\u00f3n. Con el apoyo del Ministerio de Educaci\u00f3n y Ciencias, ha realizado talleres en escuelas que permiti\u00f3 a los propios estudiantes identificar a compa\u00f1eritos que se desempe\u00f1aban como criadas y criados. En este sentido, explica que una mirada detallada al Registro \u00danico de Estudiantes (RUE) \u2013un legajo que contiene, entre otros datos, con qui\u00e9n vive cada alumno\u2013 podr\u00eda ofrecer una aproximaci\u00f3n a la cantidad de ni\u00f1os y ni\u00f1as escolarizadas atraviesan esa situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda una punta desde la cual empezar, ya que hay muchos menores por fuera del sistema educativo. Las denuncias ante la Fiscal\u00eda, <ins>l<\/ins>a Defensor\u00eda P\u00fablica y el Ministerio de la Ni\u00f1ez y Adolescencia muestran que el criadazgo persiste. Para Cabrera Echeverr\u00eda, el Estado en su totalidad debe tomar esta causa, brindar una cifra, porque \u201clo que no se nombra, no existe\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl criadazgo parte de una asimetr\u00eda econ\u00f3mica entre la familia de origen y la receptora\u201d, dice el profesional. A su vez, cuenta c\u00f3mo la perspectiva evolutiva en torno al concepto de \u201cprotecci\u00f3n\u201d y a los derechos y derechos del ni\u00f1o fue cambiando, derribando viejas nociones de qu\u00e9 es aceptable y qu\u00e9 no.<\/p>\n\n\n\n<p>Los roles de g\u00e9nero, comenta, asoman, inclusive en la opresi\u00f3n: \u201cVemos que el criadazgo afecta m\u00e1s a ni\u00f1as y adolescentes mujeres, a quienes se asocia al trabajo dom\u00e9stico. Los ni\u00f1os, por su parte, son relegados a otras tareas m\u00e1s vinculadas a producci\u00f3n, el trabajo manual y los talleres\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Define a Paraguay como una sociedad machista, donde las infancias son relegadas a una condici\u00f3n de \u201cminoridad\u201d o \u201cminusval\u00eda\u201d. Al mismo tiempo, resalta el trasfondo clasista que recorre diferentes \u00e1mbitos. \u201cLa militancia contra la Agenda 2030 y el convenio educativo con la Uni\u00f3n Europea, por ejemplo, afecta a los m\u00e1s pobres, ya que implica la quita de prestaciones sociales (v\u00e1uchers escolares o de comida, boleto estudiantil), no a quienes ya tienen garantizados estos derechos\u201d, precisa.<\/p>\n\n\n\n<p>Familias humildes, fragmentadas o monoparentales, aquellas forzadas a migrar, embarazos tempranos: estos son algunos de los componentes que pueden empujar hacia el criadazgo. Solo una mirada hol\u00edstica puede frenar esta pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Violencia sexual y criadazgo: un secreto a viva voz<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>CDIA recalca los \u201csecretos complejos\u201d que pueden encerrar aun los llamados \u201ccasos exitosos\u201d. Entre estos, las violaciones. En la cl\u00e1sica novela <em>Los herederos<\/em>, publicada en 1975 y situada en la d\u00e9cada de 1940, Gabriel Casaccia retrata los atropellos sexuales a menores de edad por parte de los patrones. Uno de los protagonistas, el psiquiatra Indalecio Rol\u00f3n Palacios Ma\u00edz, abusaba abiertamente de las hijas adolescentes y preadolescentes de su cocinera Cris\u00f3stoma, que viv\u00edan bajo su techo. La casa era para ellas una celda, lugar de trabajo forzado y vejaciones, donde se conjugaban las tragedias de la miseria, la sumisi\u00f3n y la soledad. Sus hermanos tambi\u00e9n serv\u00edan al se\u00f1or: no eran para \u00e9l m\u00e1s que \u201cmano de obra barata\u201d. En el comienzo del texto<del>,<\/del> puede leerse: \u201cEl cura sigui\u00f3 diciendo que, para salvar a esas inocentes de la mano de ese licencioso e irresponsable, le hab\u00eda pedido a Cris\u00f3stoma que dejara la casa de Indalecio. Pero era exigirle demasiado a esa infeliz mujer. \u00bfAd\u00f3nde ir\u00eda con sus siete hijos? Era muy pobre y desamparada\u201d. La realidad supera a la ficci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Amnist\u00eda Internacional Paraguay trabaja principalmente el tema de violencia sexual y embarazo de ni\u00f1as. Como detalla la coordinadora legal del organismo, Julia Cabello, el criadazgo es un ambiente propicio para que esto se desarrolle. \u201cEn Paraguay, las pol\u00edticas p\u00fablicas contin\u00faan sosteniendo conceptos muy arcaicos de la ni\u00f1ez. Todav\u00eda se la ve como propiedad de los padres. Las normativas sostienen estereotipos. Creemos que es muy importante una educaci\u00f3n sexual integral con una perspectiva de g\u00e9nero que permita visibilizar el machismo que pone a las infancias en una situaci\u00f3n de inferioridad\u201d, sostiene.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2021, Amnist\u00eda lanz\u00f3 el informe <em>\u201cMit\u00e3ku\u00f1a ndaha\u2019eiva\u2019er\u00e3 sy\u201d<\/em> (\u201cSon ni\u00f1as, no madres\u201d). All\u00ed se mostraba que, solo en 2019, el Ministerio P\u00fablico recibi\u00f3, en promedio, doce denuncias diarias de violencia sexual contra ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes. Las expertas estiman que, por cada dos casos que conocen, pueden existir al menos otros diez. La mayor\u00eda tiene lugar en el entorno dom\u00e9stico y, en ciertos casos, el abuso resulta en embarazo. De hecho, en Paraguay, una media de dos ni\u00f1as de entre 10 y 14 a\u00f1os dan a luz cada d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien existe una ley de 2018 para prevenir el abuso sexual y garantizar la atenci\u00f3n integral a ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes sobrevivientes, la ruta para su implementaci\u00f3n todav\u00eda no ha sido finalizada. Cabello rememora el triste caso Panamb\u00ed (\u201cmariposa\u201d), de 2017. Bajo este pseud\u00f3nimo se busc\u00f3 proteger la identidad de una adolescente de 15 a\u00f1os que resid\u00eda como criadita en un hogar de Pedro Juan Caballero, donde realizaba labores dom\u00e9sticas desde los 12. Panamb\u00ed debi\u00f3 ser ingresada de forma urgente al hospital regional, luego de ser abusada por su patr\u00f3n, torturada y obligada a ingerir soda c\u00e1ustica por \u00e9l y su esposa. La joven qued\u00f3 bajo tutela del Estado paraguayo y debieron intervenir la Defensor\u00eda de la Ni\u00f1ez y la Adolescencia de la ciudad, y la Unidad Fiscal Especializada en la Lucha contra la Trata de Personas del Ministerio P\u00fablico. Finalmente, el caso lleg\u00f3 a la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>La respuesta ministerial y del Estado<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Walter Guti\u00e9rrez es encargado de la cartera de la Ni\u00f1ez y Adolescencia de Paraguay. \u201cEl trabajo infantil en calle, concentrado en Asunci\u00f3n, el \u00e1rea metropolitana y otros puntos del Departamento Central, es el m\u00e1s visible. El criadazgo es la explotaci\u00f3n laboral infantil oculta y una de las m\u00e1s graves. Estamos trabajando en campa\u00f1as de sensibilizaci\u00f3n para desnaturalizar esta situaci\u00f3n, que no solo involucran la comunicaci\u00f3n, sino la capacitaci\u00f3n de los actores locales para prevenir, identificar, proteger y restituir derechos en los territorios\u201d, afirma.<\/p>\n\n\n\n<p>El abogado elucida que la ausencia de estad\u00edsticas actualizadas depende de muchos factores. Uno es la falta de indicadores metodol\u00f3gicamente adecuados o dirigidos espec\u00edficamente a entender la problem\u00e1tica (por ejemplo, en el Censo Nacional de 2022). Otro es el silencio, tanto por encubrimiento expl\u00edcito frente a las encuestas o porque las personas \u201cno logran enmarcar conceptualmente determinadas situaciones como criadazgo\u201d. De hecho, seg\u00fan informa, el 147 (el \u201c911 de los ni\u00f1os y ni\u00f1as\u201d) recibi\u00f3 solo cuatro denuncias por este tema en todo el a\u00f1o pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa estimaci\u00f3n de 2011 carece de rigurosidad cient\u00edfica. Pero sabemos que, bajo la figura de un \u2018amparo\u2018 de t\u00edos, t\u00edas, padrinos, madrinas, siguen explotando menores. Y, lamentablemente, est\u00e1 muy ligado a episodios de violencia y abuso sexual\u201d, esclarece el ministro. Entre las pol\u00edticas del gobierno para erradicar esta forma de trabajo infantil, destaca las capacitaciones de docentes en todo el pa\u00eds junto al Ministerio de Educaci\u00f3n y Ciencia, as\u00ed como el trabajo junto a las Codeni de cada Municipio, para que articulen, identifiquen y apliquen los protocolos de prevenci\u00f3n. Tambi\u00e9n hace hincapi\u00e9 en la instalaci\u00f3n de centros de atenci\u00f3n integral a ni\u00f1os, y la implementaci\u00f3n de iniciativas como el \u201cPrograma abrazo\u201d y el \u201cPlan Nacional de Primera Infancia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro del marco normativo paraguayo, existe un r\u00e9gimen de trabajo adolescente protegido, desde los 14 hasta los 17. Este no contempla ninguna forma de trabajo en casas particulares. \u201cDesde el Ministerio de la Ni\u00f1ez y Adolescencia, se considera al criadazgo como una forma de explotaci\u00f3n laboral infantil que podr\u00eda tipificarse como trata. Por lo general, hay traslado de las \u00e1reas rurales a las \u00e1reas urbanas, procesos de captaci\u00f3n y jornadas de entre 12 y 15 horas, generalmente sin escolarizaci\u00f3n\u201d, esboza el funcionario.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, argumenta que nueve de cada diez v\u00edctimas de trata fueron criaditas y que hay un puente entre la situaci\u00f3n de criadazgo y la trata de personas. Esto puede deberse a que muchas adolescentes vulnerables buscan escaparse del hogar sustituto, cayendo en manos de tratantes; o a que los captadores inventan ofertas laborales de trabajo dom\u00e9stico en otros pa\u00edses como disfraz para redes de explotaci\u00f3n sexual.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Guti\u00e9rrez, el criadazgo deber\u00eda ser, por esta raz\u00f3n, un hecho punible: tanto para la familia de albergue, como para la familia de origen. \u201cEs posible que la familia de origen no sepa a qu\u00e9 se expone, hay que analizar las particularidades. Se tratar\u00eda de un fino trabajo, de evaluaci\u00f3n caso por caso, para no recaer en la judicializaci\u00f3n de la pobreza\u201d, concluye. Da as\u00ed en la tecla de un verdadero debate.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfCriminalizaci\u00f3n como camino a la erradicaci\u00f3n?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>En la CDIA est\u00e1n en contra de tipificar el criadazgo, ya que lo entienden como una forma de \u201ctipificar la pobreza\u201d. \u201cNo se puede meter a todas las familias receptoras y de origen a la c\u00e1rcel. \u00bfCon qui\u00e9n se quedar\u00edan los ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes? \u00bfIr\u00edan todos a albergues? \u00bfExiste esa capacidad? \u00bfSer\u00eda lo mejor?\u201d, son algunas de las preguntas que se hace An\u00edbal Cabrera Echeverr\u00eda. En cambio, propone girar la mirada hacia el Estado. De la misma manera, no le parece que la pr\u00e1ctica pueda enmarcarse como trata, que tiene un marco normativo espec\u00edfico, expuesto en la ley N\u00b04388 de 2012.<\/p>\n\n\n\n<p>En Global Infancia comprobaron que el criadazgo funciona como una ventana a la trata y la explotaci\u00f3n sexual en los recorridos vitales posteriores de personas que han sido criaditas. Pero no abogan por una igualaci\u00f3n entre ambas pr\u00e1cticas. Como declara Mabel Benegas, coordinadora de proyectos: \u201cLas familias que buscan oportunidades para sus hijos deban ser penalizadas. Las causas del criadazgo responden a problemas estructurales y all\u00ed tiene que estar la lupa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La experta no solo se dedica a estudiar el presente del criadazgo, sino que sit\u00faa su arraigo hist\u00f3rico, sus caracter\u00edsticas sist\u00e9micas. Complejizando la mirada, muestra que no se puede mirar hacia adelante, sin entender los cimientos de la problem\u00e1tica, m\u00e1s antiguos que el propio Estado naci\u00f3n paraguayo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Conocer la historia para cambiar el futuro<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Contra el relato romantizado (adoptado por el sistema escolar) de un encuentro de culturas, las investigadoras han indagado en las especificidades de la colonizaci\u00f3n en Paraguay. \u201cEn un territorio carente de metales preciosos, r\u00e1pidamente los extranjeros notaron que el control de las mujeres era fundamental, ya que ellas manejaban el alimento, la medicina, la agricultura\u201d, ense\u00f1a la soci\u00f3loga de la Universidad Cat\u00f3lica de Asunci\u00f3n, Ana Portillo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los espa\u00f1oles no tardaron en implantar las \u201crancheadas\u201d o incursiones en tierras ind\u00edgenas en busca mujeres a modo de \u201cbot\u00edn\u201d, quienes eran obligadas a trabajar como esclavas dom\u00e9sticas para los secuestradores. Esto impact\u00f3 directamente en las relaciones de poder entre conquistadores y conquistados, as\u00ed como en las relaciones de poder entre los sexos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEse es el origen maldito, no reconocido de la naci\u00f3n\u201d, sintetiza Portillo. Algunas estudiosas, marcan que el r\u00e9gimen de la <em>naboria<\/em> \u2013un tipo de encomienda que implicaba el repartimiento de ni\u00f1os y ni\u00f1as ind\u00edgenas en calidad de criados o \u201cnabor\u00edes\u201d para el servicio personal\u2013 ser\u00eda el inicio del criadazgo institucionalizado en el Paraguay.<\/p>\n\n\n\n<p>Mabel Benegas explica que el criadazgo florece durante los per\u00edodos m\u00e1s sangrientos y dolorosos de la historia del pa\u00eds: la colonizaci\u00f3n, las Guerra de la Triple Alianza (1864-1870), la Guerra del Chaco (1932-1935). Los conflictos b\u00e9licos tuvieron, sin dudas, un efecto directo en la forma de concebir la sexualidad y la reproducci\u00f3n de las mujeres, su rol en la sociedad y el de su descendencia (de la cual deb\u00eda hacerse cargo, muchas veces, en soledad).<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, surgi\u00f3 el impulso de las familias de confiar a sus hijos e hijas a familiares y padrinos \u2013al menos en un principio\u2013 con mayor capacidad econ\u00f3mica. Esta pr\u00e1ctica, corriente en la colonia, respond\u00eda a la b\u00fasqueda de mayores oportunidades para los m\u00e1s peque\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se\u00f1ala Benegas, muchos dramas que surgieron tempranamente se replican en la actualidad. Desde el incumplimiento de brindar techo, comida y educaci\u00f3n a los menores; su explotaci\u00f3n laboral y sexual; hasta el la doble marginaci\u00f3n sobre ni\u00f1os y ni\u00f1as provenientes de las comunidades que no tienen el castellano como primera lengua.<\/p>\n\n\n\n<p>Las sucesivas dictaduras del Paraguay tambi\u00e9n tuvieron un rol en afianzar esta pr\u00e1ctica. \u201cTambi\u00e9n hay que pensar en el tr\u00e1fico y comercio de ni\u00f1as y adolescentes durante el gobierno de Alfredo Stroessner\u201d, puntualiza Portillo. Durante aquel gobierno de facto \u2013el m\u00e1s largo de Sudam\u00e9rica\u2013, se inauguraron casas de reclusi\u00f3n y violaci\u00f3n de menores, adonde acud\u00edan los jerarcas militares.<\/p>\n\n\n\n<p>Stroessner, que promov\u00eda un discurso en torno a la familia tradicional, ten\u00eda relaciones forzadas con menores de edad. Muchos de estos v\u00ednculos eran p\u00fablicos. \u201cDe esta forma, legitimaba la explotaci\u00f3n infantil y la doble moral\u201d, agrega la soci\u00f3loga.<\/p>\n\n\n\n<p>El silencio no es un concepto abstracto. Se ejerce y tiene responsables, que nunca son las v\u00edctimas. Este recuento hist\u00f3rico est\u00e1 cruzado por un paradigma obligado de secretos que recae sobre los cuerpos de las mujeres, ni\u00f1as y adolescentes. Como subraya Portillo, la complicidad de la Iglesia Cat\u00f3lica fue fundamental para este pacto de sumisi\u00f3n, que reduce a la mujer paraguaya a un arquetipo servicial, que nunca se queja.<\/p>\n\n\n\n<p>Marta Ben\u00edtez, tambi\u00e9n vocera y activista de Global Infancia, aporta un contrapunto importante: la historia \u201cdesde abajo\u201d. En otras palabras, c\u00f3mo el eslab\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil de la sociedad paraguaya siempre debi\u00f3 desarrollar estrategias de soluci\u00f3n ante los problemas derivados de la ausencia del Estado. \u201cSi no hay alternativas, cada uno apela a la memoria, a los recursos que conoce\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No duda en apelar al patriarcado como ra\u00edz del fen\u00f3meno. \u201cEs parte del engranaje cultural que sostiene esta pr\u00e1ctica\u201d. Para Ben\u00edtez, sin atacar el entramado de valores machistas no se conseguir\u00e1n cambios. El contexto no ayuda: ahora mismo, existe una \u201cpugna respecto a acuerdos sociales\u201d, un cuestionamiento a convenios internacionales de derechos humanos, que no es ajeno al futuro del criadazgo, ya que empuja a su naturalizaci\u00f3n y falta de detecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Abrir camino a las infancias libres<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Muchas cosas han cambiado en las \u00faltimas d\u00e9cadas: conquistas en materia legislativa, suscripci\u00f3n a tratados internacionales, recambio generacional, pol\u00edticas de transferencia econ\u00f3mica, programas para ni\u00f1eces y adolescentes, campa\u00f1as de concientizaci\u00f3n y un aumento significativo de la escolarizaci\u00f3n primaria desde la reforma educativa de los noventa. \u00bfAlcanz\u00f3 para hacer mermar la pr\u00e1ctica?<\/p>\n\n\n\n<p>O, como lo formula Tina Alvarenga, \u00bfes posible que el criadazgo se haya transformado en algo m\u00e1s o que adquiera nuevas modalidades? Marta Ben\u00edtez advierte: \u201cLa gente se cuida a la hora de justificar al criadazgo. Quiz\u00e1s cambi\u00f3 la configuraci\u00f3n de la pr\u00e1ctica, pero, si queremos cambiar las cosas, no podemos estar a ciegas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTenemos que desterrar la noci\u00f3n de que los menores tienen que trabajar para tener derechos b\u00e1sicos\u201d, resume Ver\u00f3nica Heilborn. Ella es especialista en evaluaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas y gesti\u00f3n de proyectos en la sede paraguaya del Fondo de Poblaci\u00f3n de las Naciones Unidas, el organismo de las Naciones Unidas para la salud sexual y reproductiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Propone pensar c\u00f3mo impacta el criadazgo en los trayectos vitales de aquellos futuros adultos y adultas, que est\u00e1n expuestos a todo tipo de violencias. \u201c\u00bfC\u00f3mo podemos aceptar que haya \u2018personitas de segunda\u2019?\u201d. El cuestionamiento interpela.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre todas las inc\u00f3gnitas que rodean al criadazgo \u2013por estigmas, por ocultamiento, por justificaci\u00f3n cultural, por debates sobre c\u00f3mo abordarlo, por la ineficacia de las autoridades en ver y actuar\u2013, hay una realidad: en este mismo momento, hay una ni\u00f1a (tal vez en el hogar de una persona cercana) que duerme con un ojo abierto, por si el patr\u00f3n entra a su cuarto; que ma\u00f1ana madruga para cocinar y planchar; que juega solamente en sus sue\u00f1os entrecortados. Por ella y por los miles de chicos, chicas y adolescentes que, a lo largo del tiempo estuvieron en esa situaci\u00f3n, es imprescindible exigir un compromiso para atacar al criadazgo de una vez y para siempre.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miles de ni\u00f1as y ni\u00f1os paraguayos trabajan en casas ajenas, sin descanso, ni remuneraci\u00f3n. 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