{"id":7089,"date":"2016-10-03T10:40:06","date_gmt":"2016-10-03T14:40:06","guid":{"rendered":"https:\/\/elsurti.com\/?post_type=reportaje&#038;p=7089"},"modified":"2021-05-16T08:20:09","modified_gmt":"2021-05-16T12:20:09","slug":"criaditas-esclavas-para-poder-estudiar","status":"publish","type":"reportaje","link":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/futuros\/reportaje\/2020\/09\/03\/criaditas-esclavas-para-poder-estudiar\/","title":{"rendered":"Criaditas, esclavas para poder estudiar"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-bootstrap-blocks-row row\">\n\t\n\n<div class=\"col-12 col-lg-5\">\n\t\t\t\t<\/div>\n\n\n\n<div class=\"col-12 col-lg-7\">\n\t\t\t\n\n<p>Tina Alvarenga vivi\u00f3 ocho a\u00f1os en una casa donde ten\u00eda prohibido comer con la familia. Casi convertida en una profesional, volvi\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s y escuch\u00f3 a la se\u00f1ora hablar de ella con orgullo. \u00abEs como nuestra hija, la que mejor nos ha salido\u00bb, dijo. Pero Alvarenga nunca fue tratada como una hija en esa casa. Desde los diez a\u00f1os, ella fue la \u00abcriadita\u00bb de la familia, una palabra usada en Paraguay para calificar a <a href=\"http:\/\/www.snna.gov.py\/noticia\/142-situacion-sobre-criadazgo-en-nuestro-pais.html#.V_BGwiMrIb0\">m\u00e1s de 46.000 ni\u00f1as y ni\u00f1os que se ven obligados a trabajar para poder ir a la escuela<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>El trato es sencillo: una familia numerosa de poca plata cede a su hijo o hija menor de edad a otra familia m\u00e1s adinerada, a cambio de que se le d\u00e9 techo, comida y educaci\u00f3n. Lo que no se dice es que el ni\u00f1o o la ni\u00f1a tendr\u00e1 d\u00edas interminables de trabajo dom\u00e9stico jam\u00e1s pagado, y podr\u00e1 sufrir abusos o malos tratos, sin que el pacto pueda ser anulado por las partes. Esto se conoce como \u00abcriadazgo\u00bb, una pr\u00e1ctica vigente en el pa\u00eds a pesar de varias denuncias de organizaciones de derechos humanos y con la aceptaci\u00f3n c\u00f3mplice de una buena parte de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de terminar sus estudios universitarios, Alvarenga trabaj\u00f3 durante a\u00f1os en una organizaci\u00f3n de defensa de los derechos de ni\u00f1os y ni\u00f1as. Entrevist\u00f3 a criaditas, recab\u00f3 testimonios, redact\u00f3 informes, investig\u00f3, denunci\u00f3. Trat\u00f3 de llamar a las cosas por su nombre, porque el sentimiento de gratitud instalado en las criaditas es, por lo general, una garant\u00eda de silencio.<\/p>\n\n\t<\/div>\n\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"601\" src=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Kurtural_CR-80.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7098\" srcset=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Kurtural_CR-80.jpg 900w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Kurtural_CR-80-300x200.jpg 300w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Kurtural_CR-80-768x513.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Tina Alvarenga frente a la casa donde fue criadita por ocho a\u00f1os.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-bootstrap-blocks-row row\">\n\t\n\n<div class=\"col-12 col-lg-5\">\n\t\t\t\t<\/div>\n\n\n\n<div class=\"col-12 col-lg-7\">\n\t\t\t\n\n<p>\u00abEl criadazgo se apoya en un doble espejismo\u00bb, dice Alvarenga. Por un lado, est\u00e1 la ilusi\u00f3n de la familia que entrega a su hija a otras personas y piensa que, gracias a eso, podr\u00e1 terminar sus estudios, mejorar su posici\u00f3n social y \u00abser alguien en la vida\u00bb. Por otro, la familia que recibe a la ni\u00f1a justifica la explotaci\u00f3n creyendo que da una oportunidad a alguien que, de otra forma, no solo no podr\u00eda estudiar, sino que incluso se morir\u00eda de hambre.<\/p>\n\n\n\n<p>El puente que une a ambos espejismos es la criadita, a quien tanto su familia como sus patrones tratan de convencer de que debe estar agradecida por la oportunidad que est\u00e1 recibiendo. \u00abSi mi mam\u00e1 me escuchara hablar de criadazgo, probablemente me dir\u00eda que soy una desagradecida\u00bb, dice Alvarenga. \u00abLa criadita se calla porque piensa que lo que le pasa es lo normal, es lo que tiene que ocurrirle\u00bb, analiza.<\/p>\n\n\n\n<p>Si la ni\u00f1a es maltratada, sus familiares no lo sabr\u00e1n hasta muchos a\u00f1os despu\u00e9s. A veces, ni llegan a enterarse. Pero en enero de 2016, una historia puso rostro a un fen\u00f3meno oculto al interior de las casas paraguayas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Las v\u00edctimas del criadazgo<\/h3>\n\n\n\n<p>Carolina Mar\u00edn ingres\u00f3 al Hospital Regional de Caaguaz\u00fa con se\u00f1ales de haber recibido fuertes golpes. Muri\u00f3 poco despu\u00e9s. Ten\u00eda 14 a\u00f1os. Era criadita en casa de Tom\u00e1s Ferreira, ex militar, y Ramona Melgarejo, funcionaria del Registro Civil. Viv\u00eda con ellos en Vaquer\u00eda, una localidad de poco m\u00e1s de 3.000 habitantes ubicada a unos 250 kil\u00f3metros al este de Asunci\u00f3n. A finales de enero de 2016, Ferreira, golpe\u00f3 a Mar\u00edn hasta matarla con una rama. Fue el \u00faltimo castigo que recibi\u00f3 la adolescente.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/www.ultimahora.com\/un-militar-habria-matado-palos-criadita-14-anos-n961472.html\">Los medios difundieron este hecho unos d\u00edas m\u00e1s tarde<\/a>. Las noticias resaltaron que la menor asesinada era una \u00abcriadita\u00bb. <a href=\"http:\/\/www.paraguay.com\/nacionales\/repudian-muerte-a-golpes-de-adolescente-139309\">Organizaciones como Unicef o Callescuela responsabilizaron de esta muerte a la muy arraigada costumbre del criadazgo.<\/a> \u00abUna forma moderna de esclavitud\u00bb, la calificaron. <a href=\"http:\/\/www.abc.com.py\/nacionales\/ciudadanos-piden-que-no-exista-ni-una-carolina-mas-1448561.html\">Decenas de personas convocaron manifestaciones para pedir que en Paraguay no haya \u00abni una Carolina m\u00e1s\u00bb<\/a>. El nombre y las fotos de la adolescente recorrieron las redes sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante el revuelo que se gener\u00f3 por el caso de Carolina Mar\u00edn, los diputados del Congreso presentaron una resoluci\u00f3n para repudiar el criadazgo. Pero no se pusieron de acuerdo a la hora de redactarla.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/www.abc.com.py\/nacionales\/diputados-colorados-defienden-criadazgo-1451071.html\">El diputado Bernardo Villalba, del Partido Colorado y representante del departamento de Concepci\u00f3n, una de las zonas m\u00e1s pobres del pa\u00eds, expres\u00f3 la duda de varios de sus colegas<\/a>. \u00abProvengo de una regi\u00f3n extremadamente pobre y s\u00e9 que, si bien existen abusos dentro de este sistema, es tambi\u00e9n la oportunidad que tienen personas de colocar a sus hijos con familias pudientes y anhelar un futuro mejor\u00bb, dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras las autoridades no llegan a un consenso, <a href=\"https:\/\/www.savethechildren.es\/actualidad\/campana-contra-el-criadazgo-infantil-en-paraguay\">en el Paraguay uno de cada cuatro ni\u00f1os entre 5 y 17 a\u00f1os es econ\u00f3micamente activo. Y una de cada cinco trabajadoras dom\u00e9sticas tiene entre 10 y 19 a\u00f1os<\/a>. <a href=\"http:\/\/www.ultimahora.com\/paraguay-abandona-la-lista-negra-del-trabajo-infantil-afirma-ministro-n1005655.html\">Pero para el ministro de Trabajo, Guillermo Sosa, Paraguay \u00abha abandonado la lista negra del trabajo infantil\u00bb<\/a>. Para \u00e9l, el pa\u00eds \u00abtiene que trabajar para definir la figura del criadazgo\u00bb, a trav\u00e9s de \u00abiniciativas parlamentarias e intercambio de opiniones\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Letra muerta<\/h3>\n\n\n\n<p>Pese a los reparos de las autoridades, los tratados internacionales sobre trabajo infantil vigentes en Paraguay y la legislaci\u00f3n nacional no dejan demasiado espacio para las dudas. <a href=\"http:\/\/www.ilo.org\/ipec\/facts\/WorstFormsofChildLabour\/lang--es\/index.htm\">El convenio de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo (OIT) sobre las peores formas de trabajo infantil, <\/a>incluye entre ellas a \u00abtodas las formas de esclavitud o las pr\u00e1cticas an\u00e1logas a la esclavitud, como la venta y el tr\u00e1fico de ni\u00f1os, la servidumbre por deudas y la condici\u00f3n de siervo, y el trabajo forzoso u obligatorio\u00bb. Este convenio es ley en Paraguay.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/www.snna.gov.py\/archivos\/documentos\/c%C3%B3digo%20de%20la%20ni%C3%B1ez%20final%202013_o0o7p6js.pdf\">Tambi\u00e9n el C\u00f3digo de la Ni\u00f1ez y la Adolescencia del pa\u00eds los protege contra toda forma de explotaci\u00f3n<\/a> y \u00abcontra el desempe\u00f1o de cualquier actividad que pueda ser peligrosa o entorpezca su educaci\u00f3n\u00bb. Anteriormente, esta norma permit\u00eda que trabajen a partir de los 14 a\u00f1os en casas de terceros bajo ciertas condiciones. Esto ha quedado sin validez a partir de la definici\u00f3n de trabajo infantil peligroso de la OIT y por la Ley de Trabajo Dom\u00e9stico, que establece que la edad m\u00ednima para realizar este tipo de labor es de 18 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>El mismo C\u00f3digo de la Ni\u00f1ez y Adolescencia reconoce el derecho a la identidad de los ni\u00f1os y la obligaci\u00f3n del Estado de garantizar las condiciones para que puedan permanecer en su familia. Ambos derechos est\u00e1n ausentes en los casos de criadazgo.<\/p>\n\n\t<\/div>\n\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-large-font-size\" style=\"color:#fb7274\"><em>El derecho a la identidad se ve tambi\u00e9n comprometido por la situaci\u00f3n ambigua en la que vive la criadita: no son ni hijas ni empleadas.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-bootstrap-blocks-row row\">\n\t\n\n<div class=\"col-12 col-lg-5\">\n\t\t\t\t<\/div>\n\n\n\n<div class=\"col-12 col-lg-7\">\n\t\t\t\n\n<p>\u00abEn Paraguay hay m\u00e1s vacas registradas que ni\u00f1os\u00bb, denuncia Tina Alvarenga. Sin identidad, es m\u00e1s f\u00e1cil vulnerar los derechos infantiles impunemente. Si no hay un registro, es dif\u00edcil controlar en qu\u00e9 condiciones vive un ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>El derecho a la identidad se ve tambi\u00e9n comprometido por la situaci\u00f3n ambigua en la que vive la criadita en una familia que no es la suya. \u00abNo somos sus hijas, tampoco sus empleadas\u00bb, dice Alvarenga.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Infancia secuestrada<\/h3>\n\n\n\n<p>El criadazgo no es un fen\u00f3meno exclusivo de Paraguay.<a href=\"https:\/\/www.savethechildren.es\/sites\/default\/files\/imce\/docs\/rompamos_las_cadenas_esclavitud.pdf\"> Se repite en varios pa\u00edses con algunos matices.<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>En Hait\u00ed les dicen <em>restavek<\/em>, un t\u00e9rmino criollo que viene del franc\u00e9s <em>rester ave<\/em>c o \u00abquedarse con\u00bb, refiri\u00e9ndose a las familias que mantienen a alrededor de 300.000 ni\u00f1os y ni\u00f1as. En Marruecos, las criaditas son llamadas <em>petite bonnes<\/em>. Trabajan entre 14 y 16 horas cada d\u00eda. En Nepal se les dice <em>kamlari<\/em>, y est\u00e1n sometidas a un tipo de servidumbre como pago por deudas. En Ben\u00edn, los <em>videomegon<\/em> son los ni\u00f1os pobres de comunidades rurales que trabajan con parientes en las ciudades para acceder a educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la OIT, en el mundo existen <a href=\"http:\/\/www.ilo.org\/ipec\/areas\/Childdomesticlabour\/lang--es\/index.htm\">15,5 millones de ni\u00f1os y adolescentes menores de 18 a\u00f1os que se dedican al trabajo dom\u00e9stico.<\/a> Para la organizaci\u00f3n Save The Children, la cifra es de 40 millones en todo el mundo<a href=\"https:\/\/www.savethechildren.es\/publicaciones\/8-millones-de-ninos-en-el-mundo-son-esclavos\">. La cuarta parte de ellos trabajan casi como esclavos<\/a>.<\/p>\n\n\t<\/div>\n\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"675\" src=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/criadita-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7103\" srcset=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/criadita-1.jpg 900w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/criadita-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/criadita-1-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Una de cada cinco trabajadoras dom\u00e9sticas en Paraguay est\u00e1 en edad escolar (entre 10 y 19 a\u00f1os).<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-bootstrap-blocks-row row\">\n\t\n\n<div class=\"col-12 col-lg-5\">\n\t\t\t\t<\/div>\n\n\n\n<div class=\"col-12 col-lg-7\">\n\t\t\t\n\n<p>Para la OIT, <a href=\"http:\/\/www.ilo.org\/ipec\/facts\/WorstFormsofChildLabour\/Hazardouschildlabour\/lang--es\/index.htm\">las privaciones que sufren los ni\u00f1os y las ni\u00f1as que realizan trabajos dejan \u00abun impacto f\u00edsico, psicol\u00f3gico y moral irreversible en el desarrollo, salud y bienestar\u00bb del ni\u00f1o o la ni\u00f1a<\/a>. En algunos casos, el acceso a la educaci\u00f3n \u2014la moneda de cambio del criadazgo\u2014 no se garantiza, incumpli\u00e9ndose as\u00ed el acuerdo verbal entre familiares y patrones de la criadita.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El alto costo para acceder a un derecho<\/h3>\n\n\n\n<p>En teor\u00eda, en Paraguay la educaci\u00f3n p\u00fablica es gratuita. En las escuelas, el Estado deber\u00eda proveer a los alumnos de almuerzo si asisten por la ma\u00f1ana, y merienda si van por la tarde. Al inicio de cada a\u00f1o acad\u00e9mico, el Ministerio de Educaci\u00f3n tiene que entregar kits escolares con libros de texto y materiales b\u00e1sicos. Pero en la pr\u00e1ctica, miles de ni\u00f1as se ven forzadas a trabajar para acceder a educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Liz Torres, quien fue ministra de la Secretar\u00eda de la Ni\u00f1ez y la Adolescencia de Paraguay durante el gobierno de Fernando Lugo, llegar a las escuelas es el primer desaf\u00edo que enfrentan los estudiantes. \u00abMuchas escuelas funcionan lejos de las viviendas de los alumnos. Las familias tienen miedo de enviar a los ni\u00f1os a la escuela si cada d\u00eda tienen que caminar m\u00e1s de tres kil\u00f3metros por un camino rural. <a href=\"http:\/\/kurtural.com\/docentes-que-resisten-como-es-ensenar-en-medio-de-la-violencia-en-el-norte-del-paraguay\/\">Es todav\u00eda peor si la escuela est\u00e1 en una zona militarizada, como ocurre en el norte del pa\u00eds.<\/a> A veces, las lluvias tampoco les permiten asistir, porque el camino queda intransitable\u00bb, cuenta Torres.<\/p>\n\n\t<\/div>\n\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-large-font-size\" style=\"color:#fb7274\"><em>La ilusi\u00f3n de estudiar es \u00abperversamente aprovechada\u00bb por las familias que reciben al menor. La ni\u00f1a les da su mano de obra gratuita, explica Liz Torres.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-bootstrap-blocks-row row\">\n\t\n\n<div class=\"col-12 col-lg-5\">\n\t\t\t\t<\/div>\n\n\n\n<div class=\"col-12 col-lg-7\">\n\t\t\t\n\n<p>Las familias tambi\u00e9n desconf\u00edan del contenido de la educaci\u00f3n de las escuelas rurales. \u00abSe da el mismo programa de estudios que en las ciudades, pero en unas condiciones completamente diferentes y con una calidad baj\u00edsima\u00bb, dice Torres. Adem\u00e1s, la educaci\u00f3n se corta bruscamente al terminar la primaria. Para ir al colegio, hay que trasladarse a la ciudad. Por eso, algunas familias prefieren que sus hijos vayan cuanto antes a estudiar a las ciudades y se familiaricen con el nuevo ambiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero para las familias rurales el factor determinante es el econ\u00f3mico. Enviar a un ni\u00f1o o ni\u00f1a a trabajar a la ciudad se perfila como \u00abel camino m\u00e1s seguro para acceder a mejores oportunidades y no reproducir la historia de pobreza de la familia\u00bb, dice Torres. La ilusi\u00f3n de estudiar es \u00abperversamente aprovechada\u00bb por las familias que reciben al menor. La ni\u00f1a les da su mano de obra gratuita.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Rutina de criadita<\/h3>\n\n\n\n<p>Tina Alvarenga ten\u00eda diez a\u00f1os cuando la f\u00e1brica donde trabajaba su padre quebr\u00f3 y \u00e9l se qued\u00f3 desempleado. Todos sus hermanos se pusieron a trabajar para traer dinero a casa, vendiendo dulces en la calle o en el mercado. Todos ellos continuaron estudiando en la escuela. Solo ella se fue de criadita a Asunci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En la casa de sus patrones, Alvarenga trabajaba entre cuatro y seis horas por d\u00eda, y ten\u00eda cronometrado el tiempo que deb\u00eda dedicar a estudiar. Se despertaba alrededor de las cinco de la ma\u00f1ana y preparaba el desayuno de los se\u00f1ores. Cada d\u00eda de la semana ten\u00eda que dedicarse a limpiar y ordenar una parte de la casa. Los viernes, por ejemplo, limpiaba la heladera y la sala, lustraba los muebles, desinfectaba el suelo. Despu\u00e9s, iba a la escuela.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando terminaba las clases, regresaba a la casa y ten\u00eda tiempo para estudiar. Cuanto antes acabara, m\u00e1s tiempo libre tendr\u00eda, pero este tambi\u00e9n era limitado ya que deb\u00eda preparar la cena de los se\u00f1ores. Alvarenga dice que nunca pas\u00f3 hambre, pero la comida estaba medida. \u00abTen\u00eda m\u00e1s acceso a la biblioteca del se\u00f1or que a la heladera\u00bb, cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>La biblioteca estaba bien nutrida y pertenec\u00eda al due\u00f1o de la casa, un militar simpatizante del Partido Liberal, opositor a la dictadura de Stroessner (1954\/1989). Algunas noches, ya despu\u00e9s de la cena, el patr\u00f3n obligaba a Alvarenga a ponerse de pie a su lado y leer los editoriales de peri\u00f3dicos opositores como Sendero o El Pueblo, y la persuad\u00eda para que no creyera lo que los medios oficiales dec\u00edan sobre el r\u00e9gimen dictatorial. La consideraba inteligente, pero no conversaba con ella. \u00abEl se\u00f1or hab\u00eda encontrado a alguien que le escuchara hablar sobre pol\u00edtica\u00bb, dice.<\/p>\n\n\t<\/div>\n\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"675\" src=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/criadita-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7113\" srcset=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/criadita-2.jpg 900w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/criadita-2-300x225.jpg 300w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/criadita-2-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Adem\u00e1s de la explotaci\u00f3n laboral, las criaditas viven aisladas de las dem\u00e1s ni\u00f1as de su edad.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-bootstrap-blocks-row row\">\n\t\n\n<div class=\"col-12 col-lg-5\">\n\t\t\t\t<\/div>\n\n\n\n<div class=\"col-12 col-lg-7\">\n\t\t\t\n\n<p>Nunca sufri\u00f3 abusos sexuales, aunque cada noche arrimaba un ba\u00fal a la puerta de su habitaci\u00f3n por miedo a que alguien entrara. Asegura que tampoco fue v\u00edctima de violencia f\u00edsica sistem\u00e1tica, aunque recuerda que en alguna ocasi\u00f3n el patr\u00f3n la golpe\u00f3 con su cinto para \u00abcorregirla\u00bb. Lo que m\u00e1s le duele es hasta qu\u00e9 punto fue discriminada por ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNo me dejaban ir a menudo a mi casa, porque dec\u00edan que de ah\u00ed volver\u00eda con \u201cla mala costumbre\u201d. Se refer\u00edan a que hablar\u00eda en guaran\u00ed, su lengua materna, ya que ella es ind\u00edgena guaran\u00ed. Sus patrones tem\u00edan que perdiera la educaci\u00f3n que ellos le daban, cuenta. Igual, era perfectamente consciente de que todo lo que ellos le proporcionaban, lo estaba pagando con su trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>La discriminaci\u00f3n se trasladaba tambi\u00e9n a la escuela. \u00abUna de las cosas de las que menos se habla es del <em>bullying<\/em>, del acoso que sufren las criaditas cuando van al colegio. Porque los otros ni\u00f1os tienen a sus padres y enseguida se dan cuenta si vos no los ten\u00e9s, si sos criadita. Yo no pod\u00eda invitar a nadie a la casa donde viv\u00eda, no ten\u00eda mi grupo de amigos del colegio o entre mis vecinos. Lo que m\u00e1s sent\u00ed fue no pertenecer a un grupo en la adolescencia, que es cuando se forman las amistades. Lo peor de todo fue el aislamiento\u00bb, relata Alvarenga.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La oferta y demanda de criaditas<\/h3>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/www.abc.com.py\/nacionales\/piden-y-ofrecen-criaditas-1325899.htmlhttp:\/\/www.abc.com.py\/nacionales\/piden-y-ofrecen-criaditas-1325899.html\">En enero de 2015, una mujer publicaba este texto en un grupo de Facebook <\/a>donde comparten avisos de empleo para personal de limpieza y ni\u00f1eras en Paraguay. La administradora del grupo es Pepa Kostianovsky, una concejal de la Municipalidad de Asunci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00abHola, necesito una compa\u00f1erita para mi nena, para jugar con ella a la ma\u00f1ana y a la tarde. Para estudiar. Avisen por favor. Para el lunes si es posible\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El anuncio recibi\u00f3 cinco \u00abme gusta\u00bb y varios comentarios. Una mujer de la ciudad de \u00d1emby dijo que ten\u00eda una nena de once a\u00f1os y dio su n\u00famero de tel\u00e9fono. Otra mujer, tambi\u00e9n de \u00d1emby, ofreci\u00f3 a su sobrina de 15 a\u00f1os. \u00abLe gustan las criaturas y es muy guapa\u00bb, escribi\u00f3. Un tercer comentario hablaba de \u00abuna chica del interior que quiere trabajar\u00bb. Ante la cantidad de respuestas, la autora del anuncio intervino:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAmigas, consegu\u00ed una, voy a ver si me funciona. Muchas gracias, aviso otra vez cualquier cosa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La transacci\u00f3n estaba cerrada.<\/p>\n\n\n\n<p>Por la respuesta, la mujer puede estar hablando de una persona o un electrodom\u00e9stico. La candidata a criadita no tiene identidad. \u00abAmigas, consegu\u00ed una\u00bb. Es un objeto del que se puede disponer. \u00abVoy a ver si me funciona\u00bb. Es reemplazable y descartable. \u00abAviso otra vez cualquier cosa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El anuncio usa uno de los eufemismos que blindan el universo de las criaditas: compa\u00f1erita. A veces el t\u00e9rmino es m\u00e1s familiar: ahijadita, sobrinita, e incluso hija del coraz\u00f3n. No importa si existe o no un parentesco real. Preferiblemente, se usa el diminutivo. A la hora de establecer el acuerdo, nunca se habla de trabajo. La criadita viene para \u00abjugar\u00bb con otros ni\u00f1os, o para \u00abayudar en la casa\u00bb. Tambi\u00e9n se menciona que viene para \u00abestudiar\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El anuncio en Facebook solo dista en forma de los avisos de peri\u00f3dicos de fines del siglo XIX, cuando a pesar de que en algunos pa\u00edses latinoamericanos ya hab\u00eda sido abolida la esclavitud, todav\u00eda se publicaban ofertas de venta de personas.<\/p>\n\n\t<\/div>\n\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"675\" src=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/criadita-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7120\" srcset=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/criadita-3.jpg 900w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/criadita-3-300x225.jpg 300w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/criadita-3-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Las criaditas son obligadas a vivir muchas veces en condiciones esclavizantes a cambio de la posibilidad de acceder a una educaci\u00f3n formal.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-bootstrap-blocks-row row\">\n\t\n\n<div class=\"col-12 col-lg-5\">\n\t\t\t\t<\/div>\n\n\n\n<div class=\"col-12 col-lg-7\">\n\t\t\t\n\n<p>Rosa Mar\u00eda Ortiz, relatora por los derechos de la ni\u00f1ez de la CIDH entre 2012 y 2015 y vicepresidenta del Comit\u00e9 de los Derechos del Ni\u00f1o de la ONU en Ginebra, se pregunta c\u00f3mo es posible que hoy en d\u00eda siga presente en Paraguay la esclavitud a trav\u00e9s del criadazgo. Esta forma de explotaci\u00f3n se origin\u00f3 en los primeros a\u00f1os del r\u00e9gimen colonial con el sometimiento de los conquistadores espa\u00f1oles a los ind\u00edgenas americanos, seg\u00fan Adelina Pusineri, directora del museo etnogr\u00e1fico Andr\u00e9s Barbero de Asunci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abSi a lo largo de nuestra historia hemos sido capaces de terminar reg\u00edmenes como la esclavitud, el cu\u00f1adazgo, las encomiendas, los mens\u00fa, es inexplicable que sigamos aceptando con amena complicidad la servidumbre que enfrenta a tantas ni\u00f1as y ni\u00f1os a un sistema esclavizante, exponi\u00e9ndolos a todo tipo de abusos y explotaci\u00f3n\u00bb, escribe Ortiz en el pr\u00f3logo de <a href=\"http:\/\/www.globalinfancia.org.py\/?p=1315\"><em>Criaditas, \u00bfhasta cu\u00e1ndo?<\/em>, una colecci\u00f3n de testimonios de ex criaditas.<\/a> La desigualdad social y la forma de ostentar poder en Paraguay dan algunos indicios para comprender la vigencia de este fen\u00f3meno.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Entre el poder y la necesidad<\/h3>\n\n\n\n<p>El mantenimiento del criadazgo est\u00e1 emparentado con las estructuras de poder vigentes en Paraguay, dice Liz Torres. La criadita y su familia no perciben la educaci\u00f3n como un derecho, sino como una gracia que otra persona les concede, y por eso quedan en deuda con ella. Es un trato similar al que se da en el campo entre los que tienen tierras y quienes no. El terrateniente, una suerte de caudillo, les permite vivir y trabajar en sus terrenos a los campesinos, y los campesinos no ven esta posibilidad como un derecho, sino como un favor.<\/p>\n\n\n\n<p>En las raras ocasiones en que los parientes de las criaditas pueden visitarlas en las casas donde trabajan, llegan cargados de regalos, de comida, de los productos que generan en sus chacras, explica Torres. En su concepto de reciprocidad, las familias vienen a agasajar a los supuestos encargados del bienestar de sus hijas.<\/p>\n\n\t<\/div>\n\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"675\" src=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/criadita-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7127\" srcset=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/criadita-4.jpg 900w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/criadita-4-300x225.jpg 300w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/criadita-4-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Paraguay es firmante del convenio de la OIT contra las peores formas de trabajo infantil. Sin embargo, el sistema de criadazgo est\u00e1 fuertemente arraigado en el pa\u00eds.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-bootstrap-blocks-row row\">\n\t\n\n<div class=\"col-12 col-lg-5\">\n\t\t\t\t<\/div>\n\n\n\n<div class=\"col-12 col-lg-7\">\n\t\t\t\n\n<p>El esquema que est\u00e1 detr\u00e1s, sin embargo, es el del clientelismo, un intercambio desigual de favores entre quien detenta el poder y quien tiene necesidades. Un esquema sobre el que el Partido Colorado ha construido su poder por d\u00e9cadas. Para Torres, el criadazgo se basa en una solidaridad mal entendida. Se trata de la expresi\u00f3n y el producto de la desigualdad social, motivada por un modelo econ\u00f3mico de la explotaci\u00f3n de recursos naturales, como el agua o la tierra f\u00e9rtil, que genera situaciones de pobreza, marginaci\u00f3n, exclusi\u00f3n y un \u00abfuturo hipotecado\u00bb para ni\u00f1os y ni\u00f1as. \u00abMientras no produzcamos cambios estructurales en el sistema econ\u00f3mico, ser\u00e1 dif\u00edcil terminar con el criadazgo\u00bb, dice.<\/p>\n\n\n\n<p>La deuda que contrae el pobre con el rico es grande; su miedo al poder, tambi\u00e9n. La sumisi\u00f3n a los caudillos locales, heredada de la dictadura e incluso de la colonia, construye a su alrededor un velo de impunidad. Es por eso que el criadazgo, aun cuando las condiciones de esclavitud son patentes, rara vez se denuncia, dice Torres. Quienes mantienen a criaditas se benefician del temor que inspiran los poderosos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Ni una Carolina m\u00e1s<\/h3>\n\n\n\n<p>En Vaquer\u00eda, a Ramona Melgarejo, la patrona de Carolina Mar\u00edn, se la conoce como \u00abla jueza\u00bb. Pero Melgarejo no era jueza, sino funcionaria del Registro Civil. Tambi\u00e9n fue profesora en la localidad. \u00abYa era violenta con los alumnos. En la \u00e9poca de Stroessner, a veces les castigaba peg\u00e1ndoles con una rama de coco\u00bb, dice Ada Meza, quien estudi\u00f3 en la escuela donde Melgarejo impart\u00eda clases. \u00abTen\u00eda mucho poder e influencia, parec\u00eda que ella siempre iba a ganar\u00bb, a\u00f1ade.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Carolina ten\u00eda tres a\u00f1os, Melgarejo logr\u00f3 sortear todos los tr\u00e1mites judiciales que rigen las adopciones legales en Paraguay y llev\u00f3 a la ni\u00f1a del lugar donde viv\u00eda, hasta su casa. Meses atr\u00e1s, la se\u00f1ora Valentina, t\u00eda de Carolina, la hab\u00eda dado en adopci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La madre de Carolina hab\u00eda fallecido. Su padre era alcoh\u00f3lico. Su t\u00eda Valentina se hizo cargo de ella por un tiempo. Pero con siete hijos \u2014uno de ellos sordomudo y con problemas de adicci\u00f3n al alcohol\u2014 no pudo hacerse cargo de la ni\u00f1a y la llev\u00f3 junto a sus hermanos a un centro de acogida. Despu\u00e9s, supo que Melgarejo la hab\u00eda llevado a su casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Mercedes Jim\u00e9nez, hija de la se\u00f1ora Valentina y prima de Mar\u00edn, dice que en los primeros a\u00f1os tuvieron contacto con la ni\u00f1a. \u00abCarolina ten\u00eda hasta una ni\u00f1era. La se\u00f1ora Melgarejo la tra\u00eda a casa a ver a mi mam\u00e1, por lo menos hasta que tuvo cinco a\u00f1os. Despu\u00e9s perdimos un poco el contacto, pero sab\u00edamos que estaba escolarizada y muy controlada. Pensamos que viv\u00eda bien. Nunca imaginamos su sufrimiento\u00bb, cuenta.<\/p>\n\n\t<\/div>\n\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-large-font-size\" style=\"color:#fb7274\"><em>Meza recuerda que Carolina se levantaba a las tres de la ma\u00f1ana. A veces, la ve\u00eda arrodillada, limpiando el suelo con un cepillo para ropa. Un par de veces por semana iba a la escuela.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-bootstrap-blocks-row row\">\n\t\n\n<div class=\"col-12 col-lg-5\">\n\t\t\t\t<\/div>\n\n\n\n<div class=\"col-12 col-lg-7\">\n\t\t\t\n\n<p>Jim\u00e9nez est\u00e1 de pie detr\u00e1s de una pancarta donde se lee: \u00abCondena ejemplar a los asesinos de Carolina Mar\u00edn. Vaquer\u00eda no te calles\u00bb. Cerca de un centenar de personas la acompa\u00f1an, en una concentraci\u00f3n a las puertas del Palacio de Justicia de la ciudad de Coronel Oviedo, donde se sigue el caso del homicidio de la criadita de Vaquer\u00eda. Es el primero de julio. Han pasado casi seis meses desde que a Carolina la mataron a golpes, pero la comunidad est\u00e1 decidida a levantar la voz.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abRecolectamos firmas para que se juzgara a los patrones de Carolina. Los profesores de la escuela no quer\u00edan, ten\u00edan miedo a las represalias. Pero no quer\u00edamos que el caso de Carolina se terminara con su entierro y nos movilizamos\u00bb, cuenta Ada Meza. Ella tambi\u00e9n era vecina de la casa donde viv\u00eda la adolescente, un edificio rodeado de una alta muralla, que no pudo impedir que ella fuera testigo de las condiciones de vida de la criadita.<\/p>\n\n\n\n<p>Meza recuerda que Carolina se levantaba a las tres de la ma\u00f1ana. A veces, la ve\u00eda arrodillada, limpiando el suelo con un cepillo para ropa. Un par de veces por semana iba a la escuela.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAndaba siempre muy sucia, y se notaba que pasaba hambre\u00bb, cuenta. Asegura que la ni\u00f1a sufri\u00f3 maltratos f\u00edsicos desde que ten\u00eda once a\u00f1os, pero nunca nadie lo denunci\u00f3. \u00abTen\u00edamos miedo\u00bb, dice Meza. Tampoco lo denunciaron cuando la adolescente recibi\u00f3 la paliza que acab\u00f3 con su vida. \u00abEstuvo encerrada en una pieza por tres o cuatro horas. No pod\u00eda morir, ni seguir viviendo\u00bb, cuenta Meza. Ella no puede olvidar a la ni\u00f1a. Se siente responsable.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de los testimonios, la Fiscal\u00eda cuenta con otras pruebas como las filmaciones de las c\u00e1maras de circuito cerrado cercanas a la casa de Carolina, o los resultados de la necropsia que le realizaron despu\u00e9s de su muerte. Todo apunta a la culpabilidad de sus patrones. Seg\u00fan los an\u00e1lisis, Carolina fue golpeada con un objeto que le caus\u00f3 severas lesiones en el h\u00edgado, el bazo y los ri\u00f1ones, y una hemorragia interna que la mat\u00f3.<a href=\"http:\/\/www.ultimahora.com\/imputan-tutora-carolina-y-piden-que-militar-sea-procesado-crimen-n964747.html\"> A finales de julio, la Fiscal\u00eda imput\u00f3 a Tom\u00e1s Ferreira por el homicidio doloso de la adolescente.<\/a><\/p>\n\n\t<\/div>\n\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"600\" src=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/IMG_9573-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7136\" srcset=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/IMG_9573-1.jpg 900w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/IMG_9573-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/IMG_9573-1-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>El caso del asesinato de la ni\u00f1a Carolina Mar\u00edn desnud\u00f3 una realidad que es mayormente callada.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-bootstrap-blocks-row row\">\n\t\n\n<div class=\"col-12 col-lg-5\">\n\t\t\t\t<\/div>\n\n\n\n<div class=\"col-12 col-lg-7\">\n\t\t\t\n\n<p>Los vecinos, junto con cerca de 60 organizaciones de la sociedad civil, piden mayor celeridad en la investigaci\u00f3n del caso. Reclaman que tanto Ramona Melgarejo como Tom\u00e1s Ferreira sean condenados a 30 a\u00f1os de prisi\u00f3n por el homicidio de la ni\u00f1a que fue su criadita. Exigen que la muerte de Carolina no quede en el <em>oparei<\/em>, como le dicen los paraguayos a la impunidad del olvido.<\/p>\n\n\n\n<p>De continuar con el proceso, el caso de Carolina Mar\u00edn puede suponer la primera vez que se juzgue en Paraguay la figura del criadazgo. Puede sentar jurisprudencia y animar a que m\u00e1s casos sean llevados ante la justicia. Quiz\u00e1 inicie un camino para acabar con este intercambio tr\u00e1gico de trabajo infantil forzoso por educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\t<\/div>\n\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para m\u00e1s de 40 mil ni\u00f1as, la explotaci\u00f3n laboral es la \u00fanica opci\u00f3n para acceder a la educaci\u00f3n en Paraguay.<\/p>","protected":false},"author":4,"featured_media":7090,"template":"single-reportaje-derecha.php","tags":[79],"fenomeno":[67,49],"tema":[81],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/reportaje\/7089"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/reportaje"}],"about":[{"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/types\/reportaje"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"version-history":[{"count":43,"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/reportaje\/7089\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19657,"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/reportaje\/7089\/revisions\/19657"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7090"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7089"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7089"},{"taxonomy":"fenomeno","embeddable":true,"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/fenomeno?post=7089"},{"taxonomy":"tema","embeddable":true,"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/tema?post=7089"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}