{"id":7862,"date":"2020-09-21T16:00:57","date_gmt":"2020-09-21T20:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/elsurti.com\/?post_type=reportaje&#038;p=7862"},"modified":"2022-10-20T11:08:51","modified_gmt":"2022-10-20T15:08:51","slug":"resistir-en-pandemia-en-el-segundo-bosque-mas-extenso-de-america-del-sur","status":"publish","type":"reportaje","link":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/futuros\/reportaje\/2020\/09\/21\/resistir-en-pandemia-en-el-segundo-bosque-mas-extenso-de-america-del-sur\/","title":{"rendered":"Resistir en pandemia en el segundo bosque m\u00e1s extenso de Am\u00e9rica del Sur"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-bootstrap-blocks-row row\">\n\t\n\n<div class=\"col-12 col-lg-5\">\n\t\t\t\n\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\n<h4 class=\"wp-block-heading\" style=\"font-size:17px\"><em>Esta historia hace parte de la serie period\u00edstica #DefenderSinMiedo coordinada por <a href=\"https:\/\/www.agendapropia.co\/\">Agenda Propia<\/a>.<\/em><\/h4>\n<\/div><\/div>\n\n\t<\/div>\n\n\n\n<div class=\"col-12 col-lg-7\">\n\t\t\t\n\n<p>El 10 de marzo de 2020, Paraguay fue una de las primeras naciones de Am\u00e9rica en cerrar sus fronteras y declarar la cuarentena total para intentar frenar a la covid-19. Pese a su precario contexto sanitario, el pa\u00eds logr\u00f3 en los primeros dos meses de pandemia que su respuesta fuera reconocida entre las 45 mejores del mundo y las tres o cuatro mejores de Am\u00e9rica, seg\u00fan datos recabados por el New England Complex Systems Institute (Necsi), Harvard, la Universidad de California en Los \u00c1ngeles y el Instituto Tecnol\u00f3gico de Massachusetts (MIT). Aunque un reciente repunte lo ha colocado entre los pa\u00edses que \u00abdeben tomar acci\u00f3n\u00bb, la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud (OPS) considera su gesti\u00f3n como \u00abmuy positiva\u00bb. A\u00fan as\u00ed, ha tenido la segunda tasa de mortalidad por covid m\u00e1s baja de Am\u00e9rica, junto a Uruguay.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en marzo, mientras las ciudades paraban, en la mitad occidental del pa\u00eds, donde se encuentra el segundo bosque m\u00e1s extenso de Am\u00e9rica del Sur, el Gran Chaco, ganaderos y madereros no disminuyeron su actividad, sino que la aumentaron, poniendo en mayor riesgo a las cerca de 140.000 personas de pueblos ind\u00edgenas que habitan all\u00ed desde mucho antes de que el pa\u00eds existiera.<\/p>\n\n\n\n<p>Paraguay, del tama\u00f1o de Francia, pero con tan solo siete millones de habitantes, sumaba hasta el 21 de septiembre 33.520 casos confirmados, de los cuales hay 18.117 recuperados y un total de 659 fallecidos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMiles de ind\u00edgenas en Paraguay est\u00e1n pasando hambre y abandono, precarizando a\u00fan m\u00e1s sus condiciones de vida, que ya de por s\u00ed, antes de la llegada de la covid-19, eran dif\u00edciles\u00bb, asegura la<a href=\"http:\/\/www.tierraviva.org.py\/paraguay-y-covid-19-pueblos-indigenas-entre-el-hambre-el-riesgo-y-la-indiferencia\/\"> ONG paraguaya Tierraviva<\/a>, especializada en la defensa jur\u00eddica de comunidades nativas del Chaco. El 65 por ciento de los miembros de los pueblos ind\u00edgenas se encuentra en situaci\u00f3n de pobreza y m\u00e1s del 30 por ciento en pobreza extrema seg\u00fan la m\u00e1s reciente encuesta estatal (2017).<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta ahora pocos integrantes de los pueblos ind\u00edgenas de Paraguay han tenido diagn\u00f3sticos positivos, pero<a href=\"http:\/\/www.tierraviva.org.py\/paraguay-y-covid-19-pueblos-indigenas-entre-el-hambre-el-riesgo-y-la-indiferencia\/\"> las comunidades han denunciado<\/a> que el Gobierno paraguayo las ha dejado olvidadas y sin apoyos de equipos sanitarios de prevenci\u00f3n, ni alimentos. Por ejemplo, los ayoreo totobiegosode, el \u00fanico grupo nativo americano con familiares en aislamiento voluntario fuera de la Cuenca Amaz\u00f3nica, han recibido, por persona, medio kilo de alimentos no perecederos como toda ayuda estatal durante los m\u00e1s de cinco meses de crisis econ\u00f3mica y sanitaria. La pronunciada sequ\u00eda<a href=\"https:\/\/www.ultimahora.com\/comunidad-indigena-del-chaco-compra-agua-beber-n2897083.html\"> les ha obligado a comprar agua por primera vez<\/a> en su historia y solo han recibido el acompa\u00f1amiento de la Fiscal\u00eda en una ocasi\u00f3n en toda la pandemia, pese a que han denunciado nuevas invasiones en su territorio durante este per\u00edodo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Hay una l\u00f3gica de que todo pare, menos el sector privado, que sigue siempre con la idea de producir y producir. Y la deforestaci\u00f3n va de la mano.<\/p>\n\n\n\n<p>Habla en espa\u00f1ol Tag\u00fcide Picanerai, de 30 a\u00f1os, quien tambi\u00e9n domina el ayoreo, el guaran\u00ed y el portugu\u00e9s, es alto, de pelo negro y de ancha espalda, fan\u00e1tico del club de f\u00fatbol Cerro Porte\u00f1o y estudiante de \u00faltimo curso de la Universidad Nacional de Asunci\u00f3n para ser maestro. Tag\u00fcide es hijo del actual l\u00edder de los ayoreo totobiegosode, Porai Picanerai, de la comunidad de Chaid\u00ed, ubicada en el Alto Chaco, m\u00e1s cerca de la frontera con Bolivia que de Asunci\u00f3n, capital de Paraguay. Chaid\u00ed significa \u00abrefugio\u00bb en su idioma materno, porque es donde se ha ido quedando en los \u00faltimos 20 a\u00f1os la mayor\u00eda de los que fueron expulsados del bosque por misioneros y militares. Esta comunidad vive en lo que los antrop\u00f3logos llaman \u00absituaci\u00f3n de contacto inicial con la sociedad envolvente\u00bb, que somos nosotros: los periodistas, los ganaderos, los madereros, los misioneros, los capitalinos, el Estado, las organizaciones no gubernamentales (ONG), las sectas, las inmobiliarias, los inversores extranjeros\u2026<\/p>\n\n\t<\/div>\n\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/SCT-10-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7883\" srcset=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/SCT-10-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/SCT-10-300x200.jpg 300w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/SCT-10-768x512.jpg 768w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/SCT-10.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Porai Picanerai, padre de Tag\u00fcide, en el congreso paraguayo en 2015. En esta ocasi\u00f3n los ayoreo totobiegosode acudieron para exigir que se frenaran las licencias de desmonte otorgadas en sus tierras ancestrales. Foto: Santi Carneri.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-bootstrap-blocks-row row\">\n\t\n\n<div class=\"col-12 col-lg-5\">\n\t\t\t\t<\/div>\n\n\n\n<div class=\"col-12 col-lg-7\">\n\t\t\t\n\n<p>El primer y \u00fanico caso de Covid en Chaid\u00ed se detect\u00f3 el 8 de septiembre. Se trata de un hombre ayoreo que acudi\u00f3 por una urgencia al hospital y all\u00ed se contagi\u00f3. Desde entonces est\u00e1 en cuarentena y aislado de los dem\u00e1s, <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/350762521621320\/photos\/a.824167214280846\/3539033379460869\/?type=3&amp;theater\">seg\u00fan inform\u00f3 la Organizaci\u00f3n Payipie Ichadie Totobiegosode (OPIT).<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Tag\u00fcide es el \u00fanico ayoreo totobiegosode que vive en Asunci\u00f3n y es su portavoz en la mayor\u00eda de las reuniones con las autoridades paraguayas. Tambi\u00e9n se dedica a vender en la capital los productos de su comunidad como miel, arte textil y&nbsp; en madera o su poderoso picante de aj\u00ed. Nos conocemos desde 2014. Le he acompa\u00f1ado a Chaid\u00ed en tres ocasiones desde Asunci\u00f3n: ocho horas en un bus desvencijado de la empresa menonita llamada N.A.S.A, un nombre m\u00e1s que apropiado para circular por la ruta Transchaco, una carretera que llega hasta Bolivia; no as\u00ed su asfalto. Un camino m\u00e1s parecido a la superficie lunar, a medida que se adentra en el paisaje y las ruedas se traban en los cr\u00e1teres, mientras vamos dejando atr\u00e1s palmeras y cactus, \u00e1rboles gigantescos y matorrales secos.<\/p>\n\n\n\n<p>Chaid\u00ed est\u00e1 lejos en el tiempo y en el espacio. Tras unos 500 kil\u00f3metros de viaje desde la capital, pasando tambi\u00e9n humedales que visitan loros, cuervos, jaguares, osos hormigueros, armadillos y serpientes, al llegar a la ciudad de Filadelfia, la urbe m\u00e1s grande del Chaco, la regi\u00f3n menos poblada de Paraguay, a\u00fan faltan dos horas de todoterreno por casi un centenar de kil\u00f3metros de caminos enlodados.<\/p>\n\n\n\n<p>Junto a su padre y al resto de hombres adultos de la comunidad, Tag\u00fcide patrulla armado con una escopeta y un GPS (sistema de posicionamiento global) las tierras comunales tituladas a nombre de su pueblo tras m\u00e1s de dos d\u00e9cadas de lucha judicial. A petici\u00f3n de los ayoreo totobiegosode,<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2016\/08\/09\/planeta_futuro\/1470743734_013976.html\"> la organizaci\u00f3n no gubernamental GAT<\/a> en 1993 inici\u00f3 los tr\u00e1mites jur\u00eddico-administrativos ante el Estado paraguayo para la restituci\u00f3n de 550.000 hect\u00e1reas de monte virgen ubicado en el departamento Alto Paraguay. Es solo una parte de su territorio tradicional, estimado en unos 2,8 millones de hect\u00e1reas. Fue reconocida en el a\u00f1o 2001 como Patrimonio Natural y Cultural (tangible e intangible) Ayoreo Totobiegosode por el Gobierno paraguayo, pero hasta ahora solo han sido tituladas unas 140.000 hect\u00e1reas y son pr\u00e1cticamente los \u00faltimos remanentes v\u00edrgenes del Chaco que quedan en el pa\u00eds. Recorren el territorio rebosante de aire caliente y tierra seca para documentar las invasiones y expulsar a los madereros y a los estancieros de ganado que abusan de su poder, quit\u00e1ndoles bosques con sus m\u00e1quinas y tierras con sus cercados.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi visita m\u00e1s reciente a Chaid\u00ed fue en 2016. Y lo \u00fanico que ha cambiado desde entonces, seg\u00fan cuenta Tag\u00fcide en agosto de 2020 por videollamada, es que cada vez hay menos bosque. M\u00e1s y m\u00e1s \u00e1rboles cayendo cada d\u00eda que no se ven ni se oyen en las capitales del mundo pero que son como terremotos para las personas que viven en el bosque y con el bosque. As\u00ed como para la flora y fauna del Gran Chaco y de toda Am\u00e9rica. Cada vez hay menos bosque. Cada vez, hay menos.<\/p>\n\n\t<\/div>\n\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"498\" src=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Foto-cortesi\u0301a-3-1024x498.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7886\" srcset=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Foto-cortesi\u0301a-3-1024x498.jpeg 1024w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Foto-cortesi\u0301a-3-300x146.jpeg 300w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Foto-cortesi\u0301a-3-768x373.jpeg 768w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Foto-cortesi\u0301a-3.jpeg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Los ayoreo a\u00fan encontraron los buld\u00f3ceres utilizados para la tala ilegal dentro de su territorio, en el Gran Chaco paraguayo, en junio de 2020 en un patrullaje de vigilancia durante la pandemia de la covid-19. Foto: Tag\u00fcide Picanerai.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-bootstrap-blocks-row row\">\n\t\n\n<div class=\"col-12 col-lg-5\">\n\t\t\t\t<\/div>\n\n\n\n<div class=\"col-12 col-lg-7\">\n\t\t\t\n\n<p>La cuarentena sorprendi\u00f3 a Tag\u00fcide en Asunci\u00f3n. Se inform\u00f3 todo lo que pudo y regres\u00f3 a Chaid\u00ed con todas las provisiones que pudo cargar. Explic\u00f3 a la comunidad que deb\u00eda permanecer all\u00ed y evitar trabajar en las ciudades o estancias para no contagiarse. Desde entonces, coordina con otros l\u00edderes la b\u00fasqueda de ayuda humanitaria para atravesar la crisis econ\u00f3mica y la sequ\u00eda que ha da\u00f1ado sus cultivos. La falta de recursos y combustible reduce tambi\u00e9n la posibilidad de recorrer su territorio en veh\u00edculo y custodiarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan as\u00ed, en uno de sus patrullajes en el mes de junio, el grupo de guardianes ambientales ayoreo totobiegosode descubri\u00f3 tractores y buld\u00f3ceres amarillos parecidos a los que se usan para derribar edificios. En menos de 48 horas, esas m\u00e1quinas estruendosas destruyeron 800 hect\u00e1reas de bosque. Una superficie inmensa ha quedado ahora cubierta de ramas rotas, tierra revuelta y ra\u00edces del rev\u00e9s; de troncos centenarios rotos y arrancados. Ni p\u00e1jaros quedan. Los ayoreo tomaron fotos e hicieron la denuncia a la Fiscal\u00eda. Hasta agosto estaban esperando que alguien del Ministerio P\u00fablico apareciera a constatar los hechos y perseguir a los culpables.<\/p>\n\n\n\n<p>La zona destruida es un corredor por donde transitan (o transitaban) habitualmente los<em> jonoine urasade<\/em>, el subgrupo de ayoreo totobiegosode, familiares directos de Tag\u00fcide, su padre Porai y otros grupos ayoreo como los garaygosode y guidaigosode. Los<em> jonoine urasade<\/em> son, que se sepa hasta ahora, el \u00fanico grupo humano que vive en aislamiento voluntario en toda Am\u00e9rica fuera de la Cuenca Amaz\u00f3nica. En el coraz\u00f3n del Gran Chaco, viviendo en grupos de unas cincuenta personas, cazando y recolectando, ejerciendo su derecho a la autodeterminaci\u00f3n y manteniendo su sistema de vida n\u00f3mada dentro del bosque, reconocido por el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y por la propia Constituci\u00f3n paraguaya.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Lo que antes eran huellas de yaguaret\u00e9 ahora son marcas de las topadoras. Nuestros hermanos solo quieren que salvemos el bosque.<\/p>\n\n\n\n<p>Dice en ayoreo Porai Picanerai, Tag\u00fcide me traduce al espa\u00f1ol. Es 2016 y estamos en Chaid\u00ed. La aldea parece un refugio temporal y est\u00e1 a las puertas del bosque. Los ancianos cuentan historias alrededor de un fuego en el suelo. Hombres y mujeres j\u00f3venes, ni\u00f1as y ni\u00f1os ayoreo totobiegosode charlan sobre s\u00e1banas coloridas. Un ave t\u00edpica del Chaco, el carancho de pico rojo y cabeza de plumas negras, detiene el vuelo en una rama y observa la olla donde se prepara carne de cabra con picante.<\/p>\n\n\n\n<p>Ninguno de los aqu\u00ed reunidos dej\u00f3 el bosque por voluntad propia y en Chaid\u00ed tratan de llevar una vida lo m\u00e1s parecida a la que ten\u00edan antes, pero con algunos servicios comunales nuevos como una escuela, ganader\u00eda y agricultura a peque\u00f1a escala. Y con muchos menos animales y plantas. Tambi\u00e9n escuchan y observan las se\u00f1ales que sus familiares que viven en el bosque dejan, mientras van esquivando los rugidos de los motores de los <em>coj\u00f1one<\/em>, como le dicen a los no ayoreo, a los que no conocen el bosque, la \u00abgente sin pensamiento correcto\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de un caso \u00fanico en Am\u00e9rica, fuera de la Amazon\u00eda, que hasta hoy ha logrado mantenerse en aislamiento. Solo quedan 120 pueblos aislados en todo el continente americano, la mayor\u00eda en la frontera de Brasil con Venezuela, Colombia, Per\u00fa y Bolivia. Saben lo que hay fuera: guardias armados de estancias ganaderas, narcotraficantes y contrabandistas de madera, misioneros religiosos y fiscales corruptos. Y no les gusta. Especialistas en conservaci\u00f3n ambiental concuerdan con los ayoreo: su supervivencia depende de que se detenga la deforestaci\u00f3n en la zona y se garanticen sus t\u00edtulos de tierra.<\/p>\n\n\t<\/div>\n\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/SCT-15-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7889\" srcset=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/SCT-15-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/SCT-15-300x200.jpg 300w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/SCT-15-768x512.jpg 768w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/SCT-15.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Chaid\u00ed es el refugio utilizado por los \u00faltimos ayoreo totobiegosode que ya no pudieron seguir viviendo al interior del bosque. Muchos de sus familiares permanecen en aislamiento voluntario dentro del bosque y no tienen contacto con ellos. Foto: Santi Carneri.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-bootstrap-blocks-row row\">\n\t\n\n<div class=\"col-12 col-lg-5\">\n\t\t\t\t<\/div>\n\n\n\n<div class=\"col-12 col-lg-7\">\n\t\t\t\n\n<p>Los ayoreo son uno de los diecinueve pueblos ind\u00edgenas de Paraguay y, como ha ocurrido con los dem\u00e1s, se han convertido en forzados guardianes contra la deforestaci\u00f3n. En su caso, del segundo bosque m\u00e1s grande de Am\u00e9rica del Sur, el Gran Chaco, compartido entre Argentina, Paraguay, Bolivia y Brasil con el 60, 23, 13 y 4 por ciento, respectivamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta inmensa masa boscosa es uno de los lugares del planeta donde m\u00e1s r\u00e1pido avanza la deforestaci\u00f3n. Paraguay fue el pa\u00eds m\u00e1s deforestado de Am\u00e9rica del Sur desde 1990 hasta 2015, seg\u00fan la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaci\u00f3n (FAO). Ahora sigue en segunda posici\u00f3n,<a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.py\/pais\/2020\/06\/15\/paraguay-es-el-segundo-pais-mas-deforestador-de-sudamerica\/\"> seg\u00fan el sistema satelital Global Forest Watch (GFW)<\/a>. Desde 2010, la organizaci\u00f3n Guyra Paraguay efect\u00faa un<a href=\"http:\/\/guyra.org.py\/informe-deforestacion\/\"> monitoreo<\/a> en todas las tierras del Gran Chaco que han sufrido un cambio de uso. Hasta junio de 2018 sumaban 2.925.030 hect\u00e1reas. Ese mes de junio, la p\u00e9rdida de superficie boscosa alcanz\u00f3 las 33.959 hect\u00e1reas, lo cual equivale a casi dos veces el tama\u00f1o de la ciudad de Buenos Aires y m\u00e1s de<a href=\"https:\/\/es.mongabay.com\/2018\/12\/paraguay-deforestacion-chaco\/\"> tres veces el de Asunci\u00f3n<\/a>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El c\u00e1lculo de la ONG Guyra Paraguay es que unas 250.000 hect\u00e1reas de bosques son destruidas cada a\u00f1o. Unas 1.400 hect\u00e1reas por d\u00eda, unos siete \u00e1rboles por segundo son talados aqu\u00ed, donde grandes latifundistas como el expresidente paraguayo Horacio Cartes, o empresas inmobiliarias espa\u00f1olas como el Grupo San Jos\u00e9, o brasile\u00f1as como Yaguaret\u00e9 Pora, compran las tierras ancestrales ind\u00edgenas que a\u00fan no han sido tituladas a su favor y consiguen licencias ambientales para derribar los bosques sin consulta previa, ni reparaci\u00f3n prevista a las comunidades nativas que lo reclaman.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQui\u00e9nes son los ayoreo?<\/h3>\n\n\n\n<p>Cuatro cazadores ayoreo corren entre quebrachos y algarrobos escapando de un yaguaret\u00e9 (jaguar en guaran\u00ed) de casi cien kilos, el mayor felino de Am\u00e9rica. El enorme animal mat\u00f3 a uno de ellos clav\u00e1ndole los colmillos en la cara. Su hermano, Esoi Chiquenoi, se veng\u00f3 ensartando en el pecho del tigre americano una lanza con las dos manos.<\/p>\n\n\n\n<p>La caza es la actividad predilecta de los ayoreo, pero sus piezas favoritas son los cerdos salvajes y las tortugas, no los yaguaret\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta historia la cuenta mejor el mismo Chiquenoi en Chaid\u00ed, con lanza en mano y su banda de piel de yaguaret\u00e9 en la frente. La an\u00e9cdota se remonta a fines de la d\u00e9cada de los ochenta, cuando \u00e9l a\u00fan viv\u00eda en el bosque sin haber visto nunca a un <em>coj\u00f1one<\/em>. Ahora las salidas de caza son menos frecuentes, los animales huyen cada vez m\u00e1s lejos, los ganaderos cercan cada vez m\u00e1s tierra, y sus guardias tiran a matar a cualquier persona que ven pasar, aunque est\u00e9 cazando palomas. Lo que s\u00ed o s\u00ed siguen haciendo cada d\u00eda es patrullar su territorio comunitario para que no entren ilegalmente m\u00e1s madereros con sus tractores y motosierras.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, estas haza\u00f1as son algo ya del pasado para los cerca de cinco mil ayoreo que viven en Paraguay. Solo peque\u00f1os grupos, divididos en clanes familiares, contin\u00faan existiendo como antes de la llegada de Col\u00f3n a Am\u00e9rica, refugi\u00e1ndose en las \u00faltimas zonas v\u00edrgenes de bosques que se ubican en el extremo norte de Paraguay.<\/p>\n\n\t<\/div>\n\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/SCT-17-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7894\" srcset=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/SCT-17-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/SCT-17-300x200.jpg 300w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/SCT-17-768x512.jpg 768w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/SCT-17.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Ingoi Etacori es uno de los \u00faltimos ayoreo totobiegosode en ser desplazado del interior del bosque del Gran Chaco. En 2004 qued\u00f3 fuera de la selva, con su padre, al salir a una carretera abierta por estancieros. Foto: Santi Carneri.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-bootstrap-blocks-row row\">\n\t\n\n<div class=\"col-12 col-lg-5\">\n\t\t\t\t<\/div>\n\n\n\n<div class=\"col-12 col-lg-7\">\n\t\t\t\n\n<p>Si uno mira un mapa satelital de la zona,<a href=\"https:\/\/earthenginepartners.appspot.com\/science-2013-global-forest\"> como este de la Universidad de Maryland<\/a>, que controla los cambios de temperatura del suelo, revelando incendios provocados y talas masivas ilegales, los territorios ancestrales ayoreo ubicados entre las 3.4 millones de hect\u00e1reas del Parque Nacional Kaa Iya de Bolivia y el mill\u00f3n de hect\u00e1reas del Parque Nacional Defensores del Chaco de Paraguay, son los \u00fanicos remanentes v\u00edrgenes de extensi\u00f3n continua. El resto son como<a href=\"https:\/\/earthobservatory.nasa.gov\/images\/146731\/deforestation-in-argentinas-gran-chaco\"> alfombras verdes cortadas y ro\u00eddas por las ratas, parches amarillentos.<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>En el parque del Chaco, que solo tiene un guardia forestal, miles de \u00e1rboles de la preciosa madera de palo santo rellenan los surcos del Cerro Le\u00f3n, el monte sagrado de los ayoreo en Paraguay,<a href=\"https:\/\/www.abc.com.py\/nacionales\/cerro-leon-patrimonio-mundial-1425273.html\"> que parece un cerebro gigantesco visto desde el espacio<\/a>. El n\u00famero ideal de guardaparques en Paraguay deber\u00eda ser de 500 personas, sin embargo, en total, el pa\u00eds tiene 64 personas trabajando para cubrir 2.426.552 hect\u00e1reas de \u00e1rea silvestre protegidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta mediados del siglo XX, los ayoreo habitaban un territorio del norte del Chaco cuya extensi\u00f3n superaba las 30 millones de hect\u00e1reas (300.000 Km.). Ocupaban pr\u00e1cticamente todo el espacio al interior del Chaco Boreal delimitado por los r\u00edos Paraguay, Pilcomayo, Parapet\u00ed y R\u00edo Grande.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta el inicio de los contactos forzados por la sociedad envolvente, alrededor de 1945 en Bolivia y un poco antes de 1960 en Paraguay, tanto la extensi\u00f3n del territorio como el n\u00famero de integrantes, unas cinco mil personas, se mantuvieron invariables.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u2014Es una se\u00f1al del estado de equilibrio en el que viv\u00eda este pueblo con su ambiente de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed lo explica Miguel Lovera, coordinador de la ONG paraguaya Iniciativa Amotocodie e ingeniero agr\u00f3nomo de formaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En la vida tradicional de los ayoreo, en el bosque exist\u00edan numerosos sistemas y mecanismos que aseguraban la redistribuci\u00f3n al interior del grupo familiar y local de todo lo que se pod\u00eda haber cazado, recolectado o cosechado. De esta manera participaban y se beneficiaban tambi\u00e9n aquellos miembros del grupo (ancianos, viudas, hu\u00e9rfanos, etc.) que por diversos motivos no pod\u00edan ejercer ellos mismos una actividad materialmente productiva,<a href=\"https:\/\/www.iniciativa-amotocodie.org\/realidad-externa\/pueblo-ayoreo\/\"> destaca la ONG en este art\u00edculo.<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Los ayoreo estaban divididos en siete clanes. Los nombres del clan al que pertenece le dan hasta hoy el apellido a cada integrante.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abComo recolectores y cazadores, los ayoreo no intentan dominar o transformar la naturaleza ni el mundo. Ellos dependen totalmente de lo que la naturaleza les ofrece. En consecuencia, el ayoreo no destruye ni cambia su medio ambiente, porque su supervivencia solo es posible si el estado de la naturaleza no es alterado\u00bb, as\u00ed lo explican los estudios de Iniciativa Amotocodie.<\/p>\n\n\n\n<p>El territorio de un grupo local era tan grande que la zona explotada en animales y vegetaci\u00f3n ten\u00eda suficiente tiempo para regenerarse hasta la pr\u00f3xima incursi\u00f3n del grupo. La cultura de vida ayoreo cumpl\u00eda con el postulado moderno de la sustentabilidad al ciento por ciento.<\/p>\n\n\n\n<p>Los totobiegosode conocieron nuestra sociedad a partir de 1979, a trav\u00e9s del grupo evang\u00e9lico estadounidense \u00ab<a href=\"https:\/\/www.survival.es\/noticias\/12199\">Misi\u00f3n Nuevas Tribus<\/a>\u00bb, quienes entraron en su territorio para \u00abevangelizarlos\u00bb a la fuerza y, de paso, trasladarlos como mano de obra semiesclava a estancias ganaderas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los misioneros ejercen a\u00fan influencia en su vida cotidiana, una obsesi\u00f3n de esta organizaci\u00f3n que perdura hasta hoy, pues mantiene constantes visitas a las comunidades y un puesto en la zona al que intenta atraer a la poblaci\u00f3n ind\u00edgena bajo la excusa \u00abde ense\u00f1arles la palabra de dios\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los muchos ayoreo que fueron obligados a salir del bosque fue el propio Porai Picanerai, quien dijo que los misioneros le forzaron a dejar su h\u00e1bitat y forma de vida en 1986 junto a otros familiares. Porai relata c\u00f3mo Nuevas Tribus les oblig\u00f3 a vivir en una reducci\u00f3n llamada Campo Loro, donde muchos mor\u00edan por la falta de anticuerpos para las enfermedades de la sociedad envolvente y donde deb\u00edan dedicarse a trabajos semiforzados. A ellos se les quit\u00f3 el derecho y privilegio del aislamiento \u2013vaya iron\u00eda\u2013, ahora tan buscado.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquel a\u00f1o, los misioneros provocaron un enfrentamiento que tuvo como resultado la muerte de al menos cuatro ind\u00edgenas y la salida del bosque de otros 40, seg\u00fan los datos de las ONG paraguayas Iniciativa Amotocodie y<a href=\"http:\/\/gat.org.py\/patrimonio\/el-pueblo-ayoreo-80\"> GAT<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces, cada vez m\u00e1s totobiegosode han ido vi\u00e9ndose obligados a salir del bosque, bien en enfrentamientos violentos o bien cuando ya no ten\u00edan m\u00e1s lugar a donde ir. Como es el caso de Ingoi Etacori de 40 a\u00f1os y Carateba Picanere, de 70, que salieron de la selva en 2004 al quedar solos al borde de una carretera abierta por due\u00f1os de estancias cercanas. Etacori a\u00fan tiene las marcas en la cabeza del pelo trenzado que acostumbraba a llevar, como manda la cultura de su pueblo. Su padre y sus tres hermanos a\u00fan viven en el bosque, asegura, mientras sostiene a varios loros verdes en la mano frente a la puerta de su caseta de madera.<\/p>\n\n\n\n<p>Tag\u00fcide resume la situaci\u00f3n con palabras certeras:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Sin tierra no hay futuro, no existir\u00edamos m\u00e1s, estar\u00edamos expuestos a la extinci\u00f3n. Para los aislados es a\u00fan m\u00e1s dr\u00e1stico, porque ellos no quieren salir de la selva y cuando entran las m\u00e1quinas tienen miedo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La deforestaci\u00f3n no se detiene ni durante la peor pandemia del siglo XXI<\/h3>\n\n\n\n<p>El motor de una camioneta 4&#215;4 ruge en el humedal chaque\u00f1o. Cientos de loros verdes y cuervos negros despegan de un oasis. Cinco l\u00edderes ayoreo totobiegosode caminan delante de la furgoneta, abri\u00e9ndose paso con machetes entre la vasta vegetaci\u00f3n de puntiagudos arbustos caraguat\u00e1 y cactus que tapan el camino de tierra. Quitan lo justo para que pase el veh\u00edculo. As\u00ed vigilan las hect\u00e1reas que han logrado que el Estado titule a su nombre tras m\u00e1s de dos d\u00e9cadas de lucha jur\u00eddica. Una parte \u00ednfima de la que realmente reclaman, unas 550.000 hect\u00e1reas.<\/p>\n\n\n\n<p>Patrullan desde la salida del sol y, al llegar al mediod\u00eda, alcanzan una zona que no controlaban hace dos meses porque el camino estaba inundado. Encuentran ah\u00ed una topadora amarilla con una enorme pala mec\u00e1nica.<a href=\"https:\/\/www.lainformacion.com\/asuntos-sociales\/indigenas-ayoreo-los-ultimos-guardianes-de-los-bosques-virgenes-del-chaco_euVbElTE11odhDoH1LfUB\/\"> Todo a su alrededor ha sido talado<\/a>. Y aunque esto pas\u00f3 en 2014, la misma escena se repite mes tras mes. A\u00f1o tras a\u00f1o. El da\u00f1o es irreparable y el \u00e1rea donde habitan sus familiares, cada vez m\u00e1s peque\u00f1a. Pregunto a Tag\u00fcide c\u00f3mo se sentir\u00e1n los aislados cuando oyen las motosierras. Guarda silencio unos segundos y responde:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014A los aislados les afecta much\u00edsimo porque dependen del agua y de los alimentos del bosque. No necesitan cosas materiales para vivir en el bosque. Como ahora hay sequ\u00eda imagino que estar\u00e1n con mucho miedo tratando de conseguir agua.<\/p>\n\n\t<\/div>\n\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"498\" src=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Foto-cortesi\u0301a-1-1024x498.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7899\" srcset=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Foto-cortesi\u0301a-1-1024x498.jpeg 1024w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Foto-cortesi\u0301a-1-300x146.jpeg 300w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Foto-cortesi\u0301a-1-768x373.jpeg 768w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Foto-cortesi\u0301a-1.jpeg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Durante la pandemia de la covid-19, en junio de 2020, los ayoreo totobiegosode encontraron 800 hect\u00e1reas taladas dentro de su territorio ancestral. Foto: Tag\u00fcide Picanerai.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-bootstrap-blocks-row row\">\n\t\n\n<div class=\"col-12 col-lg-5\">\n\t\t\t\t<\/div>\n\n\n\n<div class=\"col-12 col-lg-7\">\n\t\t\t\n\n<p>La colonizaci\u00f3n del Chaco comenz\u00f3 tras la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870), en que Brasil y Argentina destruyeron un Paraguay aut\u00f3nomo e independiente, con super\u00e1vit econ\u00f3mico y el porcentaje m\u00e1s alto de alfabetizaci\u00f3n en la regi\u00f3n en aquel entonces. Adem\u00e1s de los millonarios motines de guerra y la ocupaci\u00f3n del pa\u00eds durante doce a\u00f1os, las potencias regionales obligaron a Paraguay a contraer una enorme deuda de reparaci\u00f3n de da\u00f1os imposible de sufragar por el erario p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>La soluci\u00f3n tomada para hacer frente a esa extorsi\u00f3n b\u00e9lica fue la venta en bolsas internacionales de casi todo el territorio chaque\u00f1o. Desde entonces, latifundistas y ricas familias de Argentina, Brasil, Espa\u00f1a, Inglaterra y hasta Corea fueron comprando cantidades inmensas de tierra sin contar nunca con la opini\u00f3n de los pueblos ind\u00edgenas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ese proceso de entrega y privatizaci\u00f3n ha sido hecho a espaldas de las comunidades y pueblos ind\u00edgenas que habitan esos lugares, y ha generado situaciones absurdas, como que se vendan y revendan sus tierras con ellos adentro sin que ellos opinen.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed lo resume el abogado \u00d3scar Ayala de la<a href=\"http:\/\/codehupy.org.py\/\"> Coordinadora de Derechos Humanos de Paraguay (Codehupy),<\/a> quien desde hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas colabora con los pueblos nativos de Paraguay para que recuperen sus tierras. Seg\u00fan Ayala, el neoliberalismo no apareci\u00f3 en la d\u00e9cada de 1970 en la regi\u00f3n, sino en Paraguay en el siglo XIX.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014En este marco tambi\u00e9n han ocurrido en el Chaco procesos de implantaci\u00f3n de modelos econ\u00f3micos ajenos al mundo ind\u00edgena, como las comunidades menonitas, un emporio econ\u00f3mico vinculado a la industria l\u00e1ctea y la producci\u00f3n de carne en plena expansi\u00f3n sobre \u00e1reas tradicionales de los pueblos ind\u00edgenas. Esto genera condiciones muy adversas para los pueblos ind\u00edgenas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ayala explica que tambi\u00e9n empresas de capital extranjero han visto a esta regi\u00f3n como un \u00e1rea donde aprovechar para talar sin freno, acaso por la escasa institucionalidad y fragilidad de protecci\u00f3n a los pueblos ind\u00edgenas, o su baja presi\u00f3n tributaria. Ocupando as\u00ed \u00e1reas de dominio de los pueblos ind\u00edgenas que se ven cada vez m\u00e1s arrinconados por este contexto.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es el caso, seg\u00fan los ayoreo, de al menos doscientas mil hect\u00e1reas de la empresa<a href=\"http:\/\/www.carloscasadosa.com\/tierras.php\"> Carlos Casado<\/a>, inicialmente argentina, que compr\u00f3 territorio ind\u00edgena al Estado paraguayo a finales del siglo XIX con las personas adentro. Una empresa que desde 2007 es propiedad de Jacinto Rey y<a href=\"https:\/\/www.grupo-sanjose.com\/carlos_casado.php\"> el Grupo San Jos\u00e9<\/a>, que podr\u00eda ser perfectamente el nombre de una banda de cumbia cristiana, pero en realidad es el de uno de los espa\u00f1oles m\u00e1s ricos y el de su empresa inmobiliaria y constructora. Estas empresas extranjeras ocupan doscientas mil hect\u00e1reas de territorio ancestral de varios pueblos ind\u00edgenas, entre ellos los ayoreo, en el Chaco paraguayo, y mientras este pueblo ind\u00edgena ve sus bosques deforestarse,<a href=\"https:\/\/www.lainformacion.com\/empresas\/quien-es-jacinto-rey-gonzalez-grupo-san-jose\/6493630\/\"> Jacinto Rey pasa los veranos en yate en su Galicia natal<\/a>. Y en Tres Cantos, una de las ciudades de Espa\u00f1a de mayor renta per c\u00e1pita, se erige el imponente y vallado edificio de la inmobiliaria y constructora considerada en enero de 2020 por la prensa como<a href=\"https:\/\/www.bolsamania.com\/capitalbolsa\/noticias\/analisis-fundamental\/grupo-san-jose-la-joya-de-la-bolsa-espanola-segun-gothaminsights-podria-multiplicar-su-cotizacion-por-3--7256788.html\"> \u00abla joya de la bolsa espa\u00f1ola\u00bb.<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>El bisnieto de Carlos Casado y actual vicepresidente de la empresa argentina, Diego Eduardo Le\u00f3n, respondi\u00f3 a <strong>Agenda Propia<\/strong> a trav\u00e9s de un comunicado que \u00abla relaci\u00f3n con las comunidades ind\u00edgenas es de respeto, como lo hacemos frente a cualquier miembro o agrupaci\u00f3n de la sociedad paraguaya\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u00abNuestro objetivo econ\u00f3mico es producir con eficiencia, en el marco de las leyes nacionales, entre ellas las leyes sociales y ambientales, pero adem\u00e1s, colaborar en las inversiones sociales que faciliten el bienestar de las personas m\u00e1s necesitadas. Es necesario destacar las innumerables donaciones de tierras para el afincamiento de comunidades ind\u00edgenas del Chaco, a fin de que puedan desarrollar sus actividades sociales, culturales y de subsistencia\u00bb, reza el documento.<\/p>\n\n\n\n<p>Con respecto al pueblo ayoreo, el empresario asegur\u00f3 que mantienen \u00abuna relaci\u00f3n institucional a trav\u00e9s del Instituto Nacional del Ind\u00edgena (INDI)\u00bb. Por otro lado, dijo que estar\u00edan dispuestos a canjear con el Estado algunas de las tierras reclamadas por los ayoreo. \u00abEstamos dispuestos a negociar\u00bb, a\u00f1adi\u00f3 tambi\u00e9n por llamada telef\u00f3nica.<\/p>\n\n\n\n<p>La legislaci\u00f3n paraguaya permite, una vez concedida la licencia ambiental, deforestar el 75 por ciento del bosque del terreno. Lo que en palabras de Lovera no sirve para mantener la continuidad del bosque que requieren la flora y la fauna:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u2014\u00bfQui\u00e9n garantiza que quede unificada la masa forestal? Desde lo jur\u00eddico y lo cient\u00edfico las licencias son todas cuestionables, el Gobierno se ha especializado en vender esas licencias en vez de evaluarlas cr\u00edticamente. Y as\u00ed ha condenado a la deforestaci\u00f3n a todo el pa\u00eds. Facilitando la salinizaci\u00f3n de todos esos suelos a niveles extremos. Conformando desiertos cada vez m\u00e1s grandes en lo que antes era pleno bosque.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2015, un grupo de personas de la ONG inglesa Survival realiz\u00f3 una protesta frente al edificio central de la empresa espa\u00f1ola, despu\u00e9s de que su filial, Carlos Casado SA fuera descubierta deforestando y abriendo carreteras y reservas ilegalmente en la tierra ancestral de los ayoreo. Seg\u00fan Survival, la empresa tambi\u00e9n intent\u00f3 falsificar firmas de los ayoreo para la construcci\u00f3n de una v\u00eda de acceso a trav\u00e9s de la tierra de este pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las tres hermanas S\u00e1nchez \u00c1valos, hijas del fundador y socias estables de Jacinto Rey en el capital de la compa\u00f1\u00eda, controlan un 21,05 por ciento del grupo; de este pedazo, el 5,4 est\u00e1 domiciliado en Luxemburgo, un para\u00edso fiscal, a trav\u00e9s de la firma Caroval Holdings SA,<a href=\"https:\/\/galicia.economiadigital.es\/directivos-y-empresas\/los-socios-de-jacinto-rey-controlan-parte-del-grupo-san-jose-desde-luxemburgo_373042_102.html\"> seg\u00fan el diario gallego Econom\u00eda Digital.<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>A parte del Grupo San Jos\u00e9, los otros mayores latifundistas del Chaco paraguayo son el conocido Grupo Moon, una organizaci\u00f3n religiosa coreana que posee 590.000 hect\u00e1reas de tierras chaque\u00f1as, y el expresidente Horacio Cartes, quien durante su gobierno (2013-2018) compr\u00f3 medios de comunicaci\u00f3n a nombre de su hermana Sarah y su grupo empresarial expandi\u00f3 sus actividades a supermercados y m\u00e1s ganado,<a href=\"https:\/\/www.baseis.org.py\/horacio-cartes-seria-el-segundo-mayor-terrateniente-de-paraguay\/\"> seg\u00fan las investigaciones de la organizaci\u00f3n paraguaya Base-Is<\/a>. Lovera opina as\u00ed al respecto:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Todas las licencias ambientales est\u00e1n viciadas de graves irregularidades. Son todas ejercicios de <em>copy-paste<\/em>. No hay an\u00e1lisis real de las condiciones ambientales y tampoco sensatez en las recomendaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Apenas a inicios de julio, el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) public\u00f3 que<a href=\"http:\/\/www.mades.gov.py\/2019\/07\/04\/mades-insta-a-consultores-a-retirar-las-licencias-ambientales-ya-expedidas\/\"> 250 licencias ambientales estaban listas para ser retiradas<\/a>. Aunque no se detalla cu\u00e1ntas estaban relacionadas al Gran Chaco, las \u00faltimas expedidas para la zona est\u00e1n casi siempre relacionadas con la industria ganadera o forestal.<\/p>\n\n\n\n<p>GAT, en <a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2018\/06\/25\/planeta_futuro\/1529930756_647751.html\">2018 denunci\u00f3<\/a> que las empresas ganaderas Cooperativa Chortitzer Ltda., Yaguaret\u00e9 Pora, BBC-Monte Pora y River Plate talan en su territorio sin autorizaci\u00f3n, seg\u00fan datos del Instituto Forestal Nacional (Infona).<\/p>\n\n\n\n<p>Los totobiegosode, hartos de la inacci\u00f3n de las instituciones que deber\u00edan protegerlos y tras agotar todas las v\u00edas judiciales posibles en Paraguay, acudieron a la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en 2013. La situaci\u00f3n de los ayoreo es tan acuciante que la Comisi\u00f3n emiti\u00f3 medidas cautelares para hacer reaccionar al Estado paraguayo ante la destrucci\u00f3n del h\u00e1bitat de este pueblo nativo. Seg\u00fan la CIDH, el derecho a la vida, al territorio y a su propia cultura est\u00e1 en juego.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta Comisi\u00f3n le exigi\u00f3 al gobierno asegurar el territorio de los ayoreo a trav\u00e9s de la titulaci\u00f3n de las tierras y la obligaci\u00f3n de no innovar en el territorio, algo que las empresas no est\u00e1n cumpliendo y el Estado no est\u00e1 controlando. El organismo internacional dej\u00f3 claro que \u00abestas comunidades est\u00e1n en una situaci\u00f3n de gravedad y urgencia, como sus derechos a la supervivencia f\u00edsica y cultural, y los que est\u00e1n en aislamiento voluntario estar\u00edan amenazados y en grave riesgo\u00bb. El escrito de la CIDH destaca tambi\u00e9n que aunque las tierras del Chaco son una reserva de la biosfera declarada en 2005 por la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura (Unesco), \u201cno ha servido para protegerlas de la masiva deforestaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La justicia internacional pidi\u00f3 adem\u00e1s la creaci\u00f3n de un mecanismo destinado a evitar el ingreso de terceros en esos terrenos, algo que tampoco se ha cumplido. De nada sirve que los abogados de los ayoreo acudan a cada rato a poner denuncias ante la Fiscal\u00eda, que sus l\u00edderes viajen hasta Asunci\u00f3n y se re\u00fanan con representantes del Gobierno paraguayo, ni que corten calles de las ciudades cercanas a sus comunidades, pues las m\u00e1quinas topadoras siguen entrando en su territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>Las amenazas a su inmensa riqueza natural, compuesta por 53 diferentes sistemas ecol\u00f3gicos terrestres, m\u00e1s de 3.400 especies de plantas y \u00e1rboles \u00fanicos (como el lapacho o el samu&#8217;u, conocido como palo borracho); 150 especies de mam\u00edferos (doce de ellas \u00fanicas en el mundo) y animales como el m\u00edtico jaguar (yaguaret\u00e9 en guaran\u00ed, el mayor felino de Am\u00e9rica); sus cientos de especies de p\u00e1jaros, insectos y otros animales que bi\u00f3logos de todo el mundo se afanan por descubrir van en aumento en vez de reducirse, contando incluso con el apoyo decidido del actual gobierno del conservador Partido Colorado y su presidente, Mario Abdo Ben\u00edtez, quienes pretenden instalar una nueva carretera que una Paraguay y Bolivia<a href=\"https:\/\/www.mopc.gov.py\/mopcweb\/index.php\/noticias\/el-corredor-bioceanico-abre-oportunidades-pueblos-ayoreos-en-el-chaco-paraguayo\"> sin tener en cuenta el impacto ambiental en la regi\u00f3n cercana a los ayoreo en aislamiento voluntario.<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Pese a todo, los ayoreo siguen luchando. En 2019 lograron la titulaci\u00f3n de 19.000 hect\u00e1reas de tierra, a\u00fan lejos de las 550.000 que necesitan titular para crear un cord\u00f3n ambiental alrededor de los aislados. Tag\u00fcide asegura que no es solo por el bien de sus familiares, sino de todos:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No es solo importante para nosotros, si no para la humanidad entera, si nosotros no cuid\u00e1ramos los bosques ya no existir\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"960\" src=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Taguide.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7900\" srcset=\"https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Taguide.jpg 720w, https:\/\/elsurti.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Taguide-225x300.jpg 225w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Tag\u00fcide Picanerai es el \u00fanico ayoreo que se ha instalado en Asunci\u00f3n y ha fungido como enlace oficial entre los ayoreo totobiegosode y las autoridades. Foto: Tag\u00fcide Picanerai.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tag\u00fcide es un ejemplo de los muchos l\u00edderes clave y j\u00f3venes dirigentes ayoreo que est\u00e1n logrando que la sociedad envolvente les reconozca sus derechos y se movilice junto a ellos para escucharlos y atender a sus demandas. As\u00ed ocurri\u00f3 en 2015 cuando el gobierno de Cartes intent\u00f3 promover una mina de rocas en el Cerro Le\u00f3n, por primera vez la sociedad capitalina acompa\u00f1\u00f3 las manifestaciones ayoreo y juntos lograron detener (o retrasar) la prospecci\u00f3n minera.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora existe tambi\u00e9n<a href=\"https:\/\/www.iniciativa-amotocodie.org\/2020\/05\/25\/ngonapisode-programa-de-radio-ayoreo-n-10\/\"> un programa de radio ayoreo.<\/a> Es una herramienta de hermandad y comunicaci\u00f3n para todo el pueblo que ha servido de forma excelente en tiempos de covid-19, desmintiendo rumores y ofreciendo informaci\u00f3n \u00fatil a las comunidades. \u00abEst\u00e1n expandiendo su voz y buscando la verdad con solidaridad\u00bb, resume Lovera de Iniciativa Amotocodie.<\/p>\n\n\n\n<p>Precisamente esta organizaci\u00f3n sin fines de lucro llev\u00f3 a cabo hace unos quince a\u00f1os una de las iniciativas privadas m\u00e1s efectivas para la preservaci\u00f3n del territorio ayoreo. Ante la inacci\u00f3n del Estado, decidi\u00f3 apoyar a los nativos buscando donantes en todo el mundo para adquirir parcelas de tierra ubicadas en su territorio ancestral. De esta forma, 25.000 hect\u00e1reas fueron adquiridas y tituladas a nombre del pueblo, las cuales siguen siendo amenazadas, hasta ahora, por los ganaderos vecinos que las miran con avidez. Esta medida es cada vez menos realizable por el aumento continuo de los precios del suelo debido a la alta especulaci\u00f3n inmobiliaria en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia ha llegado a Chaid\u00ed y ya recorre, silenciosa, el inmenso Chaco, a pesar del riguroso cumplimiento del aislamiento que han practicado sus integrantes, renunciando a los \u00fanicos ingresos econ\u00f3micos que tienen, generados en dur\u00edsimos trabajos para las estancias vecinas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u2014Por suerte estamos aislados de todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Concluye Tag\u00fcide por tel\u00e9fono desde el Chaco y recuerda que lo que m\u00e1s les preocupa ahora no es el virus, sino el comienzo de la \u00e9poca en la que los ganaderos aprovechan para quemar sus pastos y extender los incendios en su zona.<\/p>\n\n\n\n<p>Ojal\u00e1 estuvieran verdaderamente aislados.<\/p>\n\n\t<\/div>\n\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los ayoreo totobiegosode son el \u00fanico pueblo ind\u00edgena en aislamiento voluntario en Am\u00e9rica fuera de la Amazon\u00eda. Desde Paraguay, como guardianes forzados de su bosque, el Gran Chaco sudamericano, luchan para proteger miles de \u00e1rboles de la tala ilegal, que incluso contin\u00faa en medio de la crisis mundial provocada por la covid-19. <\/p>","protected":false},"author":11,"featured_media":7904,"template":"single-reportaje-derecha.php","tags":[],"fenomeno":[67],"tema":[81,250],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/reportaje\/7862"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/reportaje"}],"about":[{"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/types\/reportaje"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"version-history":[{"count":34,"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/reportaje\/7862\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7908,"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/reportaje\/7862\/revisions\/7908"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7904"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7862"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7862"},{"taxonomy":"fenomeno","embeddable":true,"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/fenomeno?post=7862"},{"taxonomy":"tema","embeddable":true,"href":"https:\/\/elsurti.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/tema?post=7862"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}