Cómo la nueva derecha usó la IA para potenciar su campaña en Colombia
El presidente electo colombiano, Abelardo de la Espriella, utilizó contenidos sintéticos como parte de su estrategia electoral y marcó una nueva forma de hacer campaña.

Josue Congo
JUN 30, 2026 • 6 min
Un tigre de traje y corbata destruye con un puñetazo un tren que lleva inscripto “los de siempre”. Ese mismo tigre aparece en un debate presidencial y su contrincante no se presenta. Luego de ganar la primera vuelta de las elecciones, el tigre se pone la remera de la selección colombiana y sale en una foto con los jugadores.
Ese tigre es Abelardo de la Espriella, el nuevo presidente de Colombia y reconocido abogado de paramilitares en ese país. A diferencia de lo que solemos ver en redes sociales durante las elecciones, su campaña no buscó reemplazar lo real con deepfakes —audios, videos o imágenes generados o manipulados con IA que parecen reales— , sino usar la inteligencia artificial para simplificar aún más los mensajes y exacerbar las emociones, entre ellas el rechazo a la izquierda.
Su estrategia utilizó IA para crear un universo simbólico alrededor de “El Tigre” (como se conoce a De la Espriella) con los colores patrios, una representación hipermasculina, ataques constantes al oficialismo (petrismo) y la facilidad de producción en masa de contenidos replicables por sus simpatizantes.
Lo que está en juego en las elecciones
El uso masivo de la IA facilita un mayor control narrativo. Los contenidos sintéticos, que son aquellos generados con inteligencia artificial, no se limitaron a ataques o propaganda, sino que definieron la estrategia de la candidatura de De la Espriella, que se hizo con la presidencia del país con una diferencia de 0,9% de los votos frente a Iván Cepeda (continuista del petrismo) en la segunda vuelta.
Jerson Ortiz, editor de política en La Silla Vacía, me dijo que De la Espriella construyó un ecosistema digital de creadores de contenido que ya usaban IA antes de las elecciones y formaban parte de la “nueva derecha libertaria en la región”. La estrategia utilizó cuentas oficiales y no oficiales que operaban de forma coordinada con influencers, una estructura común en campañas sucias.
El uso de plataformas digitales en elecciones no es algo nuevo. Lo vimos con la ultraderecha en Estados Unidos, Brasil, Argentina y, hace poco, en Perú. En una investigación reciente de Ojo Público, Juan Carlos Lara, especialista en derechos digitales, explicó que estos ecosistemas pueden generar “corrientes de apoyo artificial” que elevan la sensación de popularidad de las candidaturas en redes, aunque la adhesión política no sea real.
En Colombia no hubo el clásico debate presidencial televisivo. Laura Sanabria Rangel, editora del Detector de Mentiras, me explicó que los principales candidatos prefirieron dar entrevistas a influencers, incluso a quienes no hacen contenido político. Los presidenciables apostaron por la comunicación en redes sociales, ignorando la histórica mediación de los medios de comunicación. Un día antes de la primera vuelta, el 30 de mayo, De la Espriella fue entrevistado por Westcol, el mayor streamer del país; la transmisión ya alcanzó 1,3 millones de vistas. Y tres meses antes, el presidente Gustavo Petro brindó una exclusiva al streamer.
Esta apuesta por las plataformas es una manera de que cada candidatura controle su propia narrativa con sus propios canales de comunicación. Con el uso masivo de la IA, este control es aún mayor por el volumen y la velocidad de producción. La campaña digital de De la Espriella nos dejó tres puntos para entender esto:
- Una producción masiva de contenidos: hacer videos sintéticos es mucho más barato que contratar a todo un equipo humano. La campaña no oficial de De la Espriella atacó a rivales con cortos cinematográficos de hasta cinco minutos hechos con IA y logró viralizarlos en redes sociales (acá una de las obras).
- Posicionar un símbolo es más sencillo: De la Espriella no es un hombre de dos metros con el físico de Henry Cavill (uno de los Superman más conocidos del cine), pero su representación hipermasculina como tigre sí lo es. Esta es una manera de simplificar la comunicación y posicionar la imagen de un candidato. Lo mismo sucede con los valores tradicionales, mensajes desinformantes y la caricaturización de sus rivales.
- Los simpatizantes se adhieren con mayor facilidad: hoy cualquiera puede hacer un prompt y pedirle a una IA que genere una imagen de sí mismo junto a un candidato. Esta facilidad eleva la adhesión del electorado a la comunicación de campaña y aumenta la presencia de la candidatura en redes sociales.
Para Jerson Ortiz, Carlos Suárez, jefe de campaña de De la Espriella, “logró entender a la nueva derecha” e hizo una “apuesta icónica” por la inteligencia artificial. Intenté conversar con Suárez sobre su estrategia, pero no tuve respuestas.
En Colombia no hay una regulación al respecto. Andrés López, exviceministro de Comunicaciones del gobierno de Petro y estratega digital de Iván Cepeda, dice que no se debe regular la IA en elecciones, pero sí fiscalizar las campañas sucias. Lo cierto es que todo esto es nuevo y los gobiernos están testeando cómo hacerle frente.
Los intentos de regular la IA en elecciones, sobrepasados por la velocidad de los cambios. En 2024, luego de que se difundieran deepfakes pornográficos de candidatas en las elecciones municipales y estaduales de Brasil, el Tribunal Superior Electoral (TSE) emitió una resolución que prohibía la circulación de contenidos hechos con IA 72 horas antes del día de los comicios y 24 horas después. Este año, lo volvió a hacer con miras a las presidenciales de octubre.
La nueva resolución establece que el TSE debe fiscalizar esas publicaciones. Pero Ítalo Rômany, periodista de Agencia Lupa de Brasil, me dijo que no está claro cómo hará el Tribunal. Lo que sí se sabe es que las candidaturas, equipo de campaña y usuarios de plataformas, pueden denunciar estas piezas para que el TSE investigue. Esto ya sucedió en 2024, cuando el Tribunal juzgó más de 150 casos por creación de deepfakes y otras imágenes generadas con IA como propaganda electoral.
Lo mismo sucedió en Argentina en las elecciones legislativas de 2025. Luego de denuncias de videos falsos, el Tribunal Electoral ordenó bajar contenidos sintéticos publicados en X. Pero la plataforma de Elon Musk no acató la decisión.
En octubre también serán las elecciones municipales de Paraguay. César Rossel, ministro del Tribunal Superior de Justicia Electoral, me dijo que la institución no puede regular el uso de la inteligencia artificial en las campañas electorales porque no existe una normativa que lo contemple. Hace un mes, la senadora opositora Celeste Amarilla, luego de ser víctima de una deepfake, propuso regular los contenidos sintéticos, pero tampoco está claro cómo ni el alcance de la propuesta.
Nos queda analizar, debatir y probar hasta encontrar mecanismos que funcionen. El investigador Leonardo Mangialavori también propone la “alfabetización mediática como política pública sostenida”. Dice que si aprendemos a identificar campañas de influencia y contenidos sintéticos, podremos combatir el “todo es falso”, la sensación de duda infinita e inmovilizante, o el relativismo de derechas de que todos tienen razón. Por eso, debemos generar y disputar nuestras propias certezas.
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Josue Congo
Caaguazú 🇵🇾
Periodista de investigación. Escribe sobre crisis climática, tecnología, corrupción y transparencia en el sector público y privado. También se ha especializado en el estudio de la desinformación.