El caballo de Troya que amenaza el pase al futuro
O por qué destinar los excedentes de energía renovable a los data centers no es una buena idea si pensamos en la transición energética.

Laís Martins
AGO 25, 2026 • 5 min

Comencé a investigar la llegada de los data centers de inteligencia artificial a Brasil hace ya un año y medio. Por supuesto, el papel de las grandes tecnológicas en todo esto siempre me ha interesado, pero también presto mucha atención a los actores que aparecen en los márgenes de la historia. Y hay un sector que, en nuestra región, es la piedra angular del desarrollo de esta industria: el sector energético, en especial el de las energías renovables.
Hace dos semanas, mis colegas Naira Hofmeister, Francisco Amorim y yo publicamos una investigación, fruto de un trabajo conjunto entre Intercept y Mongabay, sobre cómo el sector de las energías renovables impulsa el desarrollo de los data centers en Brasil. Encontramos que al menos seis de cada diez solicitudes presentadas al Ministerio de Minas y Energía para conectar centros de datos a la red básica procedían de estas empresas.
Se trata de una alianza conveniente entre dos sectores que se necesitan mutuamente: sin inversiones adecuadas en transmisión, el rubro de las energías renovables se queda con un excedente que está provocando pérdidas de miles de millones. Por su parte, a la industria tecnológica le falta energía para alimentar los data centers.
Los data centers se perfilan como los clientes perfectos para poner fin a esta crisis: estables, voraces y con una demanda continua de energía, mucha energía. No en vano, las empresas energéticas se están reconvirtiendo en promotoras de estas instalaciones.
Como un caballo de Troya, las renovables están llevando los data centers a territorios ya saturados por los parques eólicos y sus efectos. A pesar de que se la califica de limpia, la energía eólica, que se obtiene de la fuerza del viento, no está exenta de impacto. Hace décadas que las comunidades vecinas denuncian que la llegada de estas centrales generadoras ha trastornado sus vidas: desde problemas para dormir hasta la deforestación.
Es el caso de Gentio do Ouro, un municipio de 11 mil habitantes en Bahía que cuenta con 12 solicitudes para la conexión de data centers. Visité la localidad en junio y hablé con varios residentes. Ninguno había oído hablar del plan para instalar centros de datos en la ciudad hasta que les preguntamos al respecto. “Es la primera vez que escucho esa palabra y saber que ya existe un plan para instalar uno cerca de aquí me preocupa mucho”, dice Damares Teixeira, una líder quilombola. “La tecnología es buena, pero a menudo también causa daño”, añade.
Pero no solo en Brasil el excedente energético es codiciado por los data centers. En Paraguay, el discurso oficial del Gobierno apunta a que la intensa demanda de energía de los data centers puede aprovechar el superávit hidroeléctrico de Itaipú. Y, por si fuera poco, con tarifas subvencionadas, lo que abarata el coste para la industria de la IA, tal como explicamos en la primera edición de esta newsletter. Siempre digo: ¿creés que la industria tecnológica, una de las más ricas del mundo, necesita favores y ayudas, como subsidios? Yo creo que no.
Tener energía “de sobra” hoy en día es un privilegio de unos pocos países. Y que este excedente provenga de fuentes renovables es como ganar la lotería.
Nuestros países podrían asumir un rol protagonista al optar por destinar esa energía a la transición energética o a medidas que contribuyan a hacer frente a la crisis climática. ¿Te imaginás si ese sobrante se utilizara para el alumbrado público de todas las ciudades? ¿O para electrificar la red de transporte público? Es una tremenda falta de imaginación elegir que esa energía vaya a los data centers de IA solo porque es más fácil y rápido.
Todo lo que está en juego con los data centers
💨 La transición energética. Si la energía “limpia” que estamos produciendo se destina a los data centers, deja de utilizarse para fines más amplios que contribuirían a reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles. Dado que la demanda de la inteligencia artificial es enorme y no hace más que crecer, el efecto es una mayor presión sobre la red eléctrica en su conjunto. En la práctica, esto significa que tanto las energías renovables como las fuentes contaminantes, como las centrales térmicas, tendrán que producir más para satisfacer esa demanda.
😷 Nuestra salud. Ya hay pruebas suficientes de que seguir quemando combustibles fósiles es insostenible para la salud del planeta y de las personas. Pero si las big techs acaparan la energía limpia para sus data centers, tendremos que seguir quemando esos combustibles. En Estados Unidos, las centrales de carbón que estaban a punto de ser clausuradas han visto cómo sus planes se aplazaban o se cancelaban indefinidamente, según un reportaje de DeSmog.
“Alimentar los data centers con energía renovable no es el objetivo. El objetivo es garantizar que protejamos a la sociedad de los peligros de la energía insegura, como el carbón y el gas, y de la quema de petróleo en el sistema de transporte”, me dijo el analista climático Ketan Joshi.
💸 Nuestros bolsillos. Como si el impacto en la salud no fuera suficiente, también estamos subvencionando con nuestro dinero este desarrollo que solo beneficia a unos pocos. En Paraguay, organizaciones y especialistas han advertido que, de concretarse las tarifas de energía subsidiada a los data centers, se generarán sobrecostos que al final recaerán sobre la población. Así, es la gente la que terminará pagando una factura de luz más cara.
En Brasil, nuestra investigación ha encontrado documentos en los que las empresas concesionarias de energía señalan que el coste de las obras de refuerzo de la red eléctrica necesarias para dar cabida a los data centers se está repartiendo entre todos los consumidores. Eso.
¿Se te ocurren otros usos para ese excedente de energía que no sean los data centers? Contanos respondiendo a este correo 🙂
Ideas para pasar a la acción
- ¡Hablar! A veces subestimamos la importancia de participar en espacios ciudadanos para debatir este tema. Averiguá quién en tu zona trabaja en el ámbito de los derechos energéticos y la transición energética. ¿Este tema está en su agenda? ¿Lo saben los legisladores a quienes votaste o pensás votar? ¿Hay alguna consulta pública abierta en la que puedas aportar tu opinión? ¿Hay alguna organización de defensa de los derechos de los consumidores a la que puedas recurrir?
- Los data centers no solo están consumiendo la energía de la red eléctrica, sino también la de las personas, especialmente la de los trabajadores. Este reportaje de mi colega Naira Hofmeister en Agência Pública investiga las infracciones laborales en la construcción de grandes centros de datos brasileños.
- Pero hay una noticia inspiradora: los indígenas de la nación Cherokee en Estados Unidos, uno de los grupos más grandes del país, han aprobado una moratoria que prohíbe los data centers en su territorio. La comunidad llegó a un consenso tras un grupo de trabajo de seis meses dedicado a investigar cómo estas infraestructuras afectarían al medio ambiente, la economía y a las personas. ¡Que viva la autodeterminación de los pueblos!

Laís Martins
São Paulo 🇧🇷
Periodista de investigación brasileña especializada en tecnología y sus intersecciones con la política y los derechos humanos. Residente 2026 de El Surti, fellow del Pulitzer Center AI Accountability Network y reportera en Intercept Brasil.