Las apps de viaje quieren choferes adictos al trabajo
Las aplicaciones de transporte están diseñadas para aprisionar a los conductores. Ser “tu propio jefe” implica trabajar 12 horas diarias o más, sin ninguna garantía.

Josue Congo
AGO 4, 2026 • 6 min

En los últimos años, varios amigos se han convertido en choferes de aplicaciones porque no encuentran otro trabajo. La mayoría de ellos coincide en que deben trabajar al menos 12 horas diarias durante toda la semana, de lo contrario, no les alcanza. Entre coberturas y reportajes, muchas veces también me tocó viajar en Bolt —la app de transporte más usada en Paraguay con unos 20 mil conductores— y me acostumbré a conversar con los choferes.
Así, una conductora me contó que se quedó dormida al volante mientras atravesaba el viaducto de General Santos, una de las avenidas más importantes de Asunción. Se despertó de golpe y logró maniobrar antes de chocar contra el vallado. Las notificaciones de la app la habían llevado al límite. En otra ocasión, un señor me dijo que su esposa le pidió el divorcio debido a que trabajaba 16 horas al día y ya no compartía tiempo con su familia. Según él, se había obsesionado con la aplicación porque “veía la plata”.
Ahí me pregunté: ¿estas apps buscan retener a los conductores para que trabajen sin parar? ¿Esto puede llevar a algún tipo de adicción?
La autonomía que está en juego
🤖 Las plataformas facilitan la adicción al trabajo. Una colega periodista trabajó como conductora cuando quedó desempleada. “Era adictivo porque veías que tenías plata, plata, plata y no querías soltar”. Le pregunté con qué se podría comparar. “Es como estar en un casino. Sentís que podés acumular más. Me iba hasta donde podía; no había límites”, respondió.
El artículo científico Workaholism among young people in the ride-hailing travel economy, basado en entrevistas a conductores en países de África, define este tipo de conductas como profit-oriented (orientadas al lucro), una forma de adicción al trabajo en conductores de plataformas que buscan la ganancia máxima motivados por los estímulos de la aplicación, como notificaciones, viajes anticipados o bonificaciones. Los investigadores concluyeron que la obsesión laboral no es una conducta individual, sino el resultado de múltiples factores que las plataformas explotan.
Por eso, proponen definiciones para las distintas formas de adicción al trabajo según las motivaciones de los conductores:
- Los contratistas que están obsesionados con pagar las cuotas de sus vehículos; los multiplataformas, que usan varias aplicaciones en paralelo para evitar los descansos; los pluriempleados, que usan la app como un trabajo secundario; los dependientes, que conducen en exceso por la alta dependencia económica familiar; los complacientes, que buscan satisfacer al máximo a los clientes para evitar malas calificaciones; y aquellos que se volcaron a las plataformas tras la crisis pospandemia.
La investigación también encontró que los conductores que se someten a largas jornadas laborales sienten una compulsión incontrolable por trabajar de forma incesante. Esta obsesión se traduce en jornadas autoimpuestas de 17 horas diarias o 92 horas semanales para compensar los tiempos muertos por el tráfico de las grandes ciudades, así como en el uso de bebidas energéticas para aguantar la fatiga y mantener la atención para seguir aceptando viajes.
Un amigo también quiso hacer su extra hace algunos años. “Mientras había pedidos, no quería parar. Recién cuando amanecía me daba cuenta de que mi cuerpo me pedía un descanso y volvía a casa”. Cuando consiguió un mejor trabajo, dejó de hacerlo.
🐠 Siempre lanzan el anzuelo. Durante un viaje, un chofer me contó que estaba haciendo un bono: si completaba diez viajes entre las 8 de la mañana y el mediodía, ganaría 50 mil guaraníes extra (unos 8,3 dólares). Antes de terminar nuestro trayecto, llegó una notificación de un nuevo viaje. Eran 23 mil guaraníes por 1,5 kilómetros. Un botón gigante decía “aceptar” con un segundero que iba desapareciendo. El botón de cancelar era más pequeño. Él aceptó mientras conducía.
Si el chofer no acepta el viaje anticipado, la app le penaliza. Es el sistema de estas empresas. Si un chofer no acepta un viaje, su puntuación baja y puede tener la cuenta bloqueada temporalmente. Si recibe malas calificaciones de los usuarios, también. “Es como un Gran Hermano” que castiga, dice un trabajador en un artículo científico recién publicado.
Ya en 2017, el New York Times publicó un artículo sobre cómo Uber usa trucos psicológicos para incentivar a los conductores a trabajar más horas. La empresa invirtió en científicos sociales y de datos para optimizar los estímulos que mantienen a los conductores manejando. El negocio de estas apps está en la comisión por viajes. La matemática es simple: más conductores haciendo más viajes es igual a más ganancias para las empresas.
Un amigo fotógrafo, que trabajó como Bolt durante tres años, dice que sintió que la aplicación buscaba retenerlo. Siempre que quería desconectarse, “justo a esa hora la app decía que me pagaría el doble en esa zona, o me tiraba bonos si superaba la cantidad de viajes que hacía a diario”. Muchas veces necesitó la plata y aceptó. Le pregunté si le generó alguna adicción: “No sé si es enviciarse… o es enviciarse por ser pobre”.
🚙 La precariedad es la base de la adicción laboral. El año pasado, la investigación Fairwork, que analizó el trabajo de plataformas en ocho países de Sudamérica, concluyó que ninguna app de transporte puede garantizar un ingreso equivalente al salario mínimo luego de descontar los costos operativos (combustible, mantenimiento, desgaste y seguro del vehículo, seguros de salud y vida, datos móviles, peajes, etc.).
Según el reporte, los trabajadores se someten a jornadas de 12 a 18 horas para tener un ingreso digno. Muchos están pagando la cuota de su vehículo o alquilan uno a diario para trabajar. Y, en el caso de las mujeres, tienen un gasto extra al pagar a alguien que cuide de sus hijos mientras salen a trabajar.
Pero la calidad de vida no se limita solo a los ingresos económicos, sino que también abarca la salud física y mental. Varios conductores reportan dolores de espalda, cuello y piernas; fatiga visual por la exposición al sol; aumento de peso y estrés. De hecho, una exconductora me contó que llegaba destruida a su casa: “Subí 20 kilos y tuve hemorroides. Estaba hecha pelota, comía mal y dormía mal”. Este cúmulo de falta de descanso y estrés constante puede derivar en accidentes de tránsito, lo que además pone en riesgo la vida de los pasajeros.
💰 Los préstamos de las apps y el trabajo por deuda. En Brasil, Uber e iFood han creado brazos financieros para ofrecer préstamos a los trabajadores. Ante la baja remuneración y los altos costos de mantenimiento de los vehículos, los conductores aceptan los créditos. Hoy, el 92% de los conductores brasileños está endeudado.
En Argentina pasa lo mismo. Un reciente informe del Banco Central reveló que el número de endeudados con las plataformas aumentó 122% en 2025. Concluye que las aplicaciones “están financiando a su propia base de trabajadores”. Esto los aprisiona en una lógica de endeudamiento que los obliga a trabajar más para pagar, similar a la del peonaje por deuda en Argentina o los mensú en Paraguay, sistemas de esclavitud donde el trabajador ingresaba debiendo a la patronal.
⚖️ La OIT propone regular el trabajo en plataformas. El 12 de junio de este año, la Organización Internacional del Trabajo aprobó el Convenio 193 sobre la economía de plataformas, que establece que los Estados signatarios deben incentivar la formalización del sector, garantizar un salario mínimo y la seguridad social de los trabajadores. También exige la transparencia de los algoritmos para que los conductores sepan cómo se determinan los precios, la asignación de viajes o las calificaciones. Por ahora, queda esperar que nuestros países se adhieran para garantizar mejores condiciones laborales en el sector.
Información para la acción
- Si te interesa el tema de esta semana, te invitamos a leer la investigación Fairwork que citamos. Se trata de una radiografía sobre el trabajo de plataformas en Paraguay, Brasil, Argentina, Colombia, Ecuador, Perú, Chile y Uruguay.
- Y para reflexionar sobre la obsesión con el trabajo y las nuevas formas de explotación, te súper recomendamos la serie Severance. En un presente distópico, los trabajadores pueden separar sus memorias en dos: su personalidad central no recuerda las jornadas laborales, mientras que la personalidad laburante solo recuerda un bucle infinito de trabajo. ¿Nos encaminamos a renunciar a lo último que nos queda de individualidad para producir más y más?
- Si trabajaste como conductor o repartidor en plataformas, o tenés amigos y familiares que lo hacen, me interesa conversar contigo. Podés responder a este correo. ¡Nos leemos muy pronto!

Josue Congo
Caaguazú 🇵🇾
Periodista de investigación. Escribe sobre crisis climática, tecnología, corrupción y transparencia en el sector público y privado. También se ha especializado en el estudio de la desinformación.