Soberanas

La representación de las mujeres en las películas nacionales más taquilleras

Mujeres supeditadas a los conflictos de hombres es la característica de las historias que más paraguayos y paraguayas han visto en el cine nacional.

Reportaje Jazmín Acuña Romina Cáceres · Ilustración Lorena Barrios ·

Crecimiento, conquistas, visibilidad… palabras que podrían definir al cine paraguayo. Películas nacionales batieron récords de taquilla, llegaron a mercados internacionales y ganaron prestigiosos premios. En paralelo, el movimiento feminista de los últimos años creció, con más mujeres que asumen el protagonismo en varios sectores como la industria audiovisual. Varias películas que fueron reconocidas a nivel internacional fueron dirigidas por mujeres como Paz Encina, Renate Costa, Tana Schémbori o Aramí Ullón. O como en Las Herederas de Marcelo Martinessi, se retratan a personajes femeninos complejos, que rompen estereotipos y nos desafían a ver realidades opuestas a nuestros pre-conceptos. Estas representaciones son importantes porque muestran que las mujeres tienen necesidades y deseos propios, que sus historias no siempre están limitadas a las de los varones.

Pero todavía es común que el cine continúe relegando a las mujeres a papeles secundarios. Son filmes donde los personajes femeninos existen en función de conflictos generados por hombres, donde ellos predominan en la trama. Tal es el caso de las más taquilleras de Paraguay. Una manera de medir y evaluar la función que cumplen las mujeres en películas es aplicando el test de Bechdel, que consiste en hacer tres preguntas a una película: ¿hay al menos dos personajes femeninos (con nombre)?; ¿hablan entre ellas las mujeres en pantalla?; y ¿hablan de otra cosa que no sea un hombre?

Una manera de medir y evaluar la función que cumplen las mujeres en películas es aplicando el test de Bechdel.

Inspiradas en un análisis de la representación de las mujeres en el cine argentino que realizaron las colegas de Chequeado, aplicamos las preguntas del test a las cinco películas más taquilleras de Paraguay. 7 Cajas, Los Buscadores, Leal y Libertad no lo pasan. Encontramos que sólo Gritos del Monday supera las tres preguntas. Pero que un filme pase el test no lo hace feminista de forma automática, ni es necesario que lo sea. Es sólo una manera de saber que hay personajes femeninos con motivaciones o conflictos que trascienden a los hombres, algo que no ocurre en las cuatro películas que más paraguayos y paraguayas vieron en el cine.

En 7 Cajas y Los Buscadores, las mujeres se suman a las aventuras de hombres

Dirigida por Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori, 7 cajas es la película más taquillera del Paraguay y no pasa el test de Bechdel. La historia del filme se centra en Víctor, un carretillero que intenta trasladar siete cajas en el Mercado 4 de Asunción pero que se ve amenazado por otro grupo de carretilleros que quieren confiscar las cajas y alzarse con el dinero de la entrega.

La película tiene a más de dos personajes femeninos con nombres, como Liz, amiga de Víctor. Pero en toda la película ella no se dirige a otras mujeres. Aunque su personaje aparece muchas veces en la pantalla, está enteramente supeditada al desarrollo del protagonista. La película pasaría el test si Tamara, hermana de Víctor, y Leti, una mujer embarazada, hablaran entre sí de temas que no traten de hombres. Pero en los pocos intercambios que tienen, siempre se refieren a algún varón, ya sea un novio o el patrón.

En Los Buscadores, la más reciente película de Maneglia y Schémbori, ocurre algo muy similar que en 7 Cajas. El filme se centra en un varón, Manu, un canillita de la Chacarita que junto a su amigo Fito y don Elio emprenden una búsqueda de un tesoro escondido o plata yvyguy.  La película tiene al menos cinco personajes femeninos, de los cuales tres tienen nombre: Ilu, Lore y Lili. Las tres interpretan a trabajadoras del servicio doméstico de un diplomático en cuya mansión estaría oculto el tesoro. Las otras dos mujeres que aparecen en la película son la madre y la abuela del protagonista. Sólo en una escena, la abuela, que no tiene nombre, revela que su hija se llama Elsa. Pero en toda la película, a ellas se refieren como la mamá y la abuela de Manu.

Las mujeres hablan entre sí, respondiendo a la segunda pregunta del test. Pero las breves escenas donde hay un diálogo –o insultos mutuos– son muy pocas. A diferencia de los personajes varones, que tienen conversaciones amplias y giran en torno a los planes de desenterrar el tesoro. La película pasaría el test, pero de las escasas conversaciones que existen entre las mujeres de la película, prácticamente todas son en función de un hombre.

Mujeres que colaboran en las luchas de los hombres protagonistas de Leal y Libertad

Leal, dirigida por Pietro Scappini y Rodrigo Salomón, es la la tercera película más taquillera de Paraguay y no pasa el test de Bechdel. El filme muestra a un grupo de operaciones anti-drogas que realizan una serie de operaciones exitosas contra una organización criminal. Betty Jara, una agente de inteligencia, se destaca en la película en un mundo dominado por hombres. Pero a lo largo de toda la trama no se dirige a otra mujer en el filme. Su personaje se limita a proveer insumos de información claves para el desarrollo de las acciones de los suboficiales y sargentos. Otras tres mujeres aparecen bien identificadas en varias escenas. Pero sólo dos de ellas, una mujer adulta llamada Angie y su hija María José, hablan entre sí en una escena, donde acuerdan vengarse por la violencia que han ejercido los narcos contra ellas y sus familiares.

Leal, dirigida por Pietro Scappini y Rodrigo Salomón, es la la tercera película más taquillera de Paraguay y no pasa el test de Bechdel.

Libertad, dirigida por Gustavo Delgado, trata sobre la independencia de Paraguay de la corona española. La historia gira en torno la sublevación de un grupo de hombres, y los pocos personajes femeninos que aparecen en el filme se desenvuelven siempre en función a ellos. De las cuatro que tienen prominencia, solo dos son identificadas con claridad: Juana, también referida como Juanita, y Mariana. La primera es novia del prócer Pedro Juan Caballero, personaje principal; mientras que la segunda es hija de Juan V. Zeballos. En ambos casos, ellas adquieren importancia en la medida que son novias e hijas de un hombre prominente.

Se dan conversaciones entre mujeres, pero la mayoría hacen referencia o intervienen hombres. Los diálogos de Mariana y su madre siempre se dan en presencia del padre, que también irrumpe en la escena. Cuando Juanita y su tía hablan siempre mencionan a los hombres del filme. Por ejemplo, en una escena que ambas miran desde una ventana, Juanita expresa un conflicto interno por el encierro de las mujeres mientras que los varones celebran la victoria militar contra los porteños. En otra intervención, la tía le recuerda a Juanita la importancia del matrimonio y ambas hacen planes para la boda con Pedro Juan Caballero. Libertad tampoco pasa el test de Bechdel.

En Gritos del Monday, una mujer protagonista con conflictos ajenos a un hombre

Esta película del género terror dirigida por Héctor Rodríguez es la única que pasa el test de Bechdel. Trata sobre las experiencias paranormales de Viviana, una joven estudiante de ingeniería ambiental, quien conduce la historia. Ella va con sus compañeros a la reserva ecológica de los saltos del Monday y allí ocurren cosas extrañas que la alteran a lo largo de la película.

Gritos del Monday tiene más de dos personajes femeninos. A dos se puede identificar con nombre de forma clara: la protagonista, Viviana, y su compañera Bárbara. Ellas hablan entre sí, y en una escena en particular se las ve discutiendo sobre lo que inquieta a la protagonista, que no guarda relación alguna con los personajes masculinos de la película. En otras escenas Viviana conversa con su madre también sobre las situaciones anormales que está viviendo, sin hacer mención alguna a varones.

El desafío y la responsabilidad de la representación de las mujeres en una sociedad machista

La representación de las mujeres en el cine es un tema que genera debate. Un análisis de los filmes en la categoría de mejor película de los Oscars de 2019 reveló que al comparar el tiempo que hombres y mujeres hablan en pantalla, ellas lo hacen en un promedio de 29%. Inclusive en una película protagonizada por una mujer como A Star is Born, el tiempo que las mujeres hablan es de 36%. «Es cultural, la mayoría de los hombres nacieron con ese modelo, en sus familias y también desde las imágenes y digo hombres porque pasó un tiempo hasta que la mujer tuvo desde el cine un papel de voz cantante», dice Paz Encina, directora de películas como Hamaca Paraguaya y Ejercicios de Memoria. «Fuimos alfabetizados con ese modelo y ese modelo incluye en sus películas a la presencia masculina como protagonista. El hombre que salva a la mujer, el súper hombre. Que esto suceda en Paraguay, un país donde todavía los derechos están siendo conquistados, es parte del proceso», reflexiona. 

Inclusive en una película protagonizada por una mujer como A Star is Born, el tiempo que las mujeres hablan es de 36%.

El cine paraguayo está vinculado a esa fórmula que no es inocua. Para Encina, hay una responsabilidad social muy grande en el hacer películas. «Eso que uno hace como director o directora tiene como consecuencia que lo ven miles y miles y millones de personas. Al hacer una película, uno sabe que está haciendo memoria, uno sabe que está haciendo política, uno sabe que está generando un tipo de sociedad o una forma relacionamiento social. Uno no puede subestimar el poder de las imágenes», dice.

Y el problema de la representación en imágenes también afecta a otros colectivos. Para Marcelo Martinessi, director de Las Herederas, película ganadora de dos Osos de Plata en el festival de Berlín 2018, el problema pasa por un montón de vicios de nuestra sociedad que se legitiman o naturalizan en la pantalla grande y en la televisión. «Entonces es demasiado importante que el cine no se limite a una mirada en particular, y que en su diversidad pueda representarnos a todas y todos».

¿Se podría resolver la representación en la pantalla incluyendo a más mujeres en la realización de las películas? Por la alfombra del festival de Cannes de 2018 desfilaron 82 mujeres, entre ellas famosas actrices como Cate Blanchet, agarradas de las manos como forma de protesta para exigir igualdad de género en la industria. El número 82 representa a la cantidad de películas dirigidas por mujeres que compitieron en la Sección Oficial de las 71 ediciones del festival. En contraste, 1.645 películas fueron dirigidas por hombres. Luego de eso, autoridades del festival firmaron un acuerdo para promover la paridad en futuras ediciones.

Para Martinessi, este tipo de apuestas de promotores de cine independiente –a nivel mundial– para que haya más mujeres detrás de cámaras es importante. Pero asegura que no garantiza necesariamente una mejor «representación de la mujer en el cine». «Esa representación es en gran medida responsabilidad de la sociedad en su conjunto».